Te amo. Eres el preludio y el epílogo de mi alma.
Y tenemos el presente y el futuro, aquí tenemos esta vida y la otra. Marchaos de nuestra tierra, de nuestro suelo, de nuestro mar, de nuestro trigo, de nuestra sal, de nuestras heridas, de todo... marchaos. De los recuerdos de la memoria, pasajeros entre
Imágenes
Más de Mahmud Darwish
-
-
Me callo, grito. No hay un momento para gritar o para callar. Tú eres mi único grito. Tú eres mi único silencio.
-
Con siete almohadas rellenas de nubes ligeras, la espero.
-
Día a día, la infancia crece en mí y deseo vivir porque si muero, sentiré vergüenza de las lágrimas de mi madre.