Desde que te sabemos hasta donde te recordamos. En tu memoria siempre nuestra sangre se mezcló con tus entrañas.
Frases célebres sobre: abe. [Página 124]
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Ahora tenés tiempo y tenés tiempo y recordame. No me pierdas en tu cabeza.
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Me entristece no haber sido más que un niño, que jugaba, que aprendía en tu sabor cómo es la carne, cómo el hombre es una bestia.
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Es hombre innoble el que no sabe morir. Yo le he sabido desde los quince años
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Debería haber un gran almacén de arte en el mundo al que el artista pudiera llevar sus obras y desde el cual el mundo pudiera tomar lo que necesitara
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Divino Creador, tú que puedes mirar en lo más profundo de mi alma, sabes que allí vive el amor hacia el hombre y el deseo de hacer el bien
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En filosofía el ganador de la carrera es aquél que sabe correr más lentamente; o el que llega último.
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La arquitectura exalta algo. Por eso, allí donde no hay nada que exaltar, no puede haber arquitectura
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La experiencia nos dice algo que antes no sabíamos y no podíamos aprender, sin haber tenido la experiencia.
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No puede haber libertad en el arte y en la literatura donde el gobierno determina que debe crearse.
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Es esencial para el arquitecto saber ver; quiero decir, ver de manera que no se sobreponga el análisis puramente racional.
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Porque vos sabes, sigue dentro de mi cabeza, ¿sabes qué es? Es...
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Creo que la cualidad más importante que tengo es que cuando me escuchas en la radio, sabes que soy yo. Mi voz no se confunde con otras
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Por eso pienso que en mi se premia a quienes aman y persiguen estas hermosas palabras y la realidad que ellas reflejan. No pretendo haberlo logrado pero ese ha sido el principal interés de mi vida.
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Saber morir es la primera fortuna para los hombres.
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El viento ululaba entre las ramas de los árboles, y ya se sabe que en el mundo no hay música más dulce que la del viento sonando en las copas de los pinos al atardecer.
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Nadie puede saber por quién es amado, cuando la suerte le favorece.
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Nadie puede saber de quién es amado cuando la suerte le es propicia.
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¿Se puede saber por qué insiste en compadecerlo? Yo creo que es digno de envidia. Conmigo obtiene cerebro, belleza y un corazón de oro.
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Mi obra perturba a la gente y nadie quiere ser perturbado. La gente no es plenamente consciente del efecto que mi trabajo tiene sobre ellos, pero ellos saben que es perturbador.