Carente de todo, disidente de nada, muero por impulsos de agonizantes grilletes.
Frases célebres sobre: agonizan.
Hay un total de 13 freses célebres sobre "agonizan" este sitio web.
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Los cobardes agonizan muchas veces antes de morir... Los valientes ni se enteran de su muerte. sin fuentes
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Así como las personas que mueren en su plenitud nos ahorran el recuerdo de su vejez, los amores interrumpidos abruptamente siguen viviendo en nuestro corazón; no como brasas agonizantes, sino como horrorosas llamas que queman cada noche.
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Cómo se llama eso, cuando el día comienza, como hoy, y todo está arruinado, todo está destrozado, y sin embargo el aire se respira, y todo está perdido, la ciudad arde, los inocentes se matan entre sí, pero los culpables agonizan, en un rincón del día que
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Si pudiera entrenarse para usar solamente el tronco cerebral estaría curada. Estaría en algún lugar más allá de la felicidad y la tristeza. No se ven peces agonizando por cambios salvajes de estado de ánimo. Las esponjas nunca tienen un mal día.
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El tenis en la Argentina está agonizando y tiende a desaparecer. A la Asociación Argentina de Tenis la manejan los dirigentes, no los clubes. Hace falta la grandeza de hombres serios y responsables. Si no, la solución es imposible”.
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En las gotas de rocío ataré mi obi como de costumbre en un día agonizante.
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La boca silenciada mutila palabras que agonizan en la punta de la lengua.
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Pienso en Metallica y realmente no puedo distinguir una canción de otra. Hay tanta pose por ahí. Los observo y me digo Ahí vamos otra vez, tachas y cueros, las piernas abiertas, caras agonizantes y guitarras podridas, y pienso Dios ¿es esto lo que hemos c
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En medio de aquel sol abrasador, di de beber a unos, refresqué con agua las heridas de otros y consolé a los agonizantes, a quienes sus propios compañeros empujan con el pie porque estorbaban el paso.
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La guerra no produjo un millón de muertos. Dejó un millón de enterrados y nadie sabe cuántos millones de muertos andando, agonizantes o sin hombre dentro.
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El siglo se muere y no cambia más, está agonizando en cualquier hospital, nosotros tenemos la culpa y hay que solucionarlo. Llamemos al débil y al orador, al mozo, al poeta, al músico, al peón. Llamemos a todos los hombres, que el banquete está listo.
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El barco era una ballena agonizante que se retorcía en medio del oleaje.