Cuando sonríe toda la gracia está en su boca y la alegría como una fiesta entre sus ojos.
Frases célebres sobre: aleg. [Página 29]
Hay un total de 813 freses célebres sobre "aleg" este sitio web. [Página 29]
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La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu.
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La Navidad! La propia palabra llena nuestros corazones de alegría. No importa cuánto temamos las prisas, las listas de regalos navideños y las felicitaciones que nos queden por hacer. Cuando llegue el día de Navidad, nos viene el mismo calor que sentíamos
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Uno se alegra de resultar útil.
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Mañana por la mañana, vencidos, regresaremos el gato y yo allí donde las gallinas no ponen y los geranios no dan flor. Donde sin alegría me encuentran los días mirando la vía del tren
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Los muros que nos construimos alrededor para no dejar pasar la tristeza, tampoco dejan pasar la alegría. No se puede triunfar solo.
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Quien presta servicio a muchos, se coloca en turno para recibir grandes cosas - gran riqueza, grandes ganancias, gran satisfacción, gran reputación y gran alegría.
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Todo es júbilo aquí: la alegre máscara del bailarín inmóvil y el asombro de la muchacha sorprendida al borde del acantilado, mientras el viento sueña con alacranes rubios y alfileres que la niebla diluye.
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¡Es mi nostalgia infinita de otras latitudes lo que hace que mi corazón se estremezca de alegría por haber nacido aquí donde he nacido!
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Os recomiendo un santa alegría. Ésta acompaña siempre a las buenas conciencias: así como la tristeza es enemiga de todo lo bueno.
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Todo dolor, sacrificio, trabajo o alegría tiene una única razón que los sostiene: El Amor de Dios.
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La alegría no produce buenas historias.
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Conocí el bien y el mal, pecado y virtud, justicia e infamia; juzgué y fui juzgado, pasé por el nacimiento y la muerte, por la alegría y el dolor, el cielo y el infierno; y al fin reconocí que yo estoy en todo y todo está en mi
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¿Acaso todo, todo lo que pueda alegrar una pizca la vida está lejos de mí?
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Pero todos los buenos pasos alegres y felices de aquella época de mi vida fueron dados sin reflexionar. Posiblemente el reino de la libertad sea también el reino de las equivocaciones.
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Un hombre célebre es el que es conocido por muchas personas que él se alegra de no conocer.
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No pensaba alegremente acerca del progreso de la humanidad, y veía tan sólo en el creciente acopio de civilización una necia acumulación que debía inevitablemente venirse abajo al final y destrozar a sus artífices.
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La alegría es el vino dulce de la vida.
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Ah, la felicidad busca la luz, por eso juzgamos que el mundo es alegre; pero el dolor se esconde en la soledad, por eso juzgamos que el dolor no existe.
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Proferí entonces una exclamación de alegría y lo estreché con más fuerza contra mi cuerpo, donde pude sentir, en la fiebre repentina que hizo presa de su cuerpo, los acelerados latidos de un pequeño corazón.