Seamos ambiciosos, pero de salvar nuestra alma con sacrificio
Frases célebres sobre: alma. [Página 38]
Hay un total de 1741 freses célebres sobre "alma" este sitio web. [Página 38]
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Quien se preocupa mucho de su cuerpo y poco de su alma, acaba por caer en los brazos del demonio
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Ayúdame a salvar muchas almas, pero primero la tuya
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Salvando tu alma, serás feliz para siempre; pero, si la pierdes, lo pierdes todo: alma, cuerpo, cielo, Dios, que es tu supremo fin... y esto, por toda la eternidad
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Si cooperas a salvar un alma, aseguras la tuya propia
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Alegría, estudio y piedad: es el mejor programa para hacerte feliz y que más beneficiará tu alma
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Dame almas, lo demás puedes quitármelo
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¡Cuántas almas se pueden atraer con el buen ejemplo!
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La mejor obra que se puede hacer en este mundo es atraer las almas perdidas al buen sendero, a la virtud
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El alma que está enamorada de Dios es un alma gentil, humilde y paciente
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El alma que venza la potencia del demonio no lo podrá conseguir sin oración ni podrá entender sus engaños sin mortificación y sin humildad
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Mira que no reina Dios sino en el alma pacífica y desinteresada
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La contemplación es una cumbre en la cual Dios se comienza a comunicar y manifestar al alma. Pero no acaba de manifestarse, solo asoma. Pues por muy altas que sean las noticias que al alma se le dan de Dios en esta vida, no son más que lejanas asomadas
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El estado de esta divina unión consiste en tener el alma según la voluntad con total transformación en la voluntad de Dios, de manera que no haya en ella cosa contraria a la voluntad de Dios, sino que en todo y por todo, su movimiento sea voluntad solamen
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El amor es un prisma que descompone la luz del alma en distintos colores. El blanco del cariño pasa al violeta de los celos, al rojo de la ofuscación rencorosa.
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El alma triste en los justos llora.
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A la intemperie, se va infiltrando el viento hasta mi alma.
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¡Escúcheme, hombre de corazón duro! ¡Escúcheme, orgulloso, severo y cruel! ¡Habría podido salvarme y devolverme la dicha y la virtud, pero no quiso! Usted es el destructor de mi alma, mi asesino, ¡Que caiga sobre usted la maldición de mi muerte y la de mi
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Hay cosas que no pueden decirse sino besando... Porque las cosas más profundas y las más puras quizá no salgan del alma si no las llama un beso.
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El silencio es el sol que madura los frutos del alma