La fortuna material es asociada con las propiedades del cuerpo, por lo que el honor pertenece a las propiedades del alma.
Frases célebres sobre: alma. [Página 45]
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El buen procedimiento consiste en ser en todo sincero y conformar el alma con voluntad universal, esto es, hacer con los demás lo que yo deseo que ellos hagan conmigo.
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Y, ¿Con qué aliciente? La gloria. ¡Oh! ¡La gloria, que casi siempre arroja sus laureles sobre el ataúd, donde han caído derribadas por el hambre del cuerpo ó los supremos dolores del alma! No importa. Con la planta herida por los abrojos del camino y la f
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Reflexionar con calma antes de adoptar ninguna determinación, no cansarse nunca de obrar el bien, y tratar cada asunto según convenga.
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Revuelta con el viento mi alma has arrastrado hasta la orilla de tu alma.
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El alma de una mujer es la obra maestra de la creación.
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La cara es el espejo del alma, y los ojos son sus intérpretes.
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La Filosofía es la verdad medicina del alma.
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Si yerro en mi creencia de que las almas de los hombres son inmortales, yerro alegremente y no deseo verme libre de tan delicioso error.
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Instruirse; instruirse siempre. Este es el verdadero alimento del alma
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El rostro es el espejo del alma, y los ojos, sus delatores
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El odio era un vómito que los libraba del vómito mayor, el vómito del alma.
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Escribo porque me resulta un placer que no puedo traducir. No soy pretenciosa. Escribo para mí, para sentir mi alma hablando y cantando, a veces llorando...
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Hay enfermedades del alma más perniciosas que las del cuerpo.
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Oh, cachorro, ¿Dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente. ¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros.
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Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma.
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La música que yo deseo debe ser lo suficientemente flexible para adaptarse a las efusiones líricas del alma y la fantasía de los sueños.
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La corrupción del alma es más vergonzosa que la del cuerpo.
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Volveré a mi tierra. Volveré. Pondré mi frente entre sus manos. El calor del surco entrará en mis ojos hasta el alma. No rehusaré su calle ni su puerta. No rogaré que me ame, porque su corazón me ha esperado por años y nieblas. Siempre viva.
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El médico que no entiende de almas no entenderá cuerpos.