Buscando las cosas inciertas, perdemos las ciertas.
Frases célebres sobre: ando. [Página 251]
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Disminuye el deseo de todas las cosas cuando la ocasión es demasiado fácil.
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Veamos ahora el desorden, lo que las gentes sensatas llaman desorden. Es la protesta del pueblo contra el innoble orden presente, la protesta para romper las cadenas, destruir los obstáculos y marchar luchando hacia un provenir mejor. El desorden es el ti
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Cuando estés fuera de casa, no vuelvas nunca la vista atrás, pues las erinias siguen tus pasos.
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Cuando la patria sea injusta contigo, haz como una madrastra: toma el partido del silencio.
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No se debe abandonar el puesto sin permiso de aquel que manda. El puesto del hombre es la vida
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El que no piensa en sus derechos más que cuando se lo recuerdan no es digno de estimación
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Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro
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El que no piensa en sus deberes sino cuando se los recuerdan, no es digno de estimación.
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Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.
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El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida
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Las mujeres, cuando aman, ponen en el amor algo divino. Tal amor es como el sol, que anima a la naturaleza.
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Quien en zarzas y amores se metiere, entrará cuando quiera, mas no saldrá cuando quisiere.
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No necesito amigos que cambian cuando yo cambio, y asienten cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor.
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El trabajo moderado fortifica el espíritu; y lo debilita cuando es excesivo: así como el agua moderada nutre las plantas y demasiada las ahoga.
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Cuando la muerte se precepita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.
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Todo hombre es un poeta cuando está enamorado.
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Buscando el bien de nuestros semejantes, encontraremos el nuestro
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Y resulta evidente que ningún arte ni gobierno dispone lo provechoso para sí mismo, sino que, como veníamos diciendo, lo dispone y ordena para el gobernado, mirando al bien de éste, que es el más débil, no al del más fuerte.
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Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.