¿Acaso porque el ave del placer silbe luego de las púas candentes en los ojos, será más dulce el canto del caballo ciego?
Frases célebres sobre: ant. [Página 339]
Hay un total de 15441 freses célebres sobre "ant" este sitio web. [Página 339]
-
-
Hago esto en una reñida ausencia cuando cada antiguo, pétreo minuto acogotado de la estación del amor fondea mi enraizada lengua...
-
Yo no escribo para el orgulloso aparte de la luna que está bramando en estas páginas de rocío marino ni para los muertos imponentes con sus ruiseñores y salmos sino para los amantes, cuyos brazos rodean las penas de todos los tiempos, quienes no me pagan
-
Yo les dejo mi corazón y les digo que estoy segura, como es mi deseo, que pronto estaré en la lucha, con más fuerza y más amor, para luchar por este pueblo al que tanto amo, como lo amo a Perón
-
Sangra tanto el corazón del que pide, que hay que correr y dar, sin esperar.
-
En la vida argentina ya no hay lugar para el colonialismo económico, para la injusticia social, ni para los traficantes de nuestra soberanía y nuestro porvenir
-
Por eso yo no puedo concebir al justicialismo sin Perón, y por eso he declarado tantas veces que yo soy peronista, no justicialista. Porque el justicialismo es la doctrina, en cambio el peronismo es Perón y la doctrina. ¡La realidad viva que nos hizo y qu
-
Los pueblos de la tierra no sólo deben elegir al hombre que los conduzca: deben saber cuidarlo de los enemigos que tienen en las antesalas de todos los gobiernos
-
El propósito de la poesía es recordarnos qué difícil es seguir siendo una sola persona, ya que está abierta nuestra casa, no tiene llaves y huéspedes invisibles entran y salen a su antojo.
-
El poder pertenece ya al pueblo y siempre le pertenecerá. El pueblo está formado por hombres como usted. A los ignorantes, los venceremos. Lo quieran o no, llevaremos a cabo nuestra reforma agraria.
-
La cabaña donde te despojabas de tu traje antes del baño se cambió para siempre en un cristal abstracto. Y en él está la oscura miel de la tarde, junto al balcón, y las pequeñas lechuzas, graciosas, y el olor de los arneses.
-
¿Y si fuera tan sólo el amor hacia nosotros mismos lo que ocultamos tras esta palabra, para causar buena impresión, pues lo que amamos realmente es nuestro propio calor, el latido de nuestro corazón y nuestra manera de envolvernos en la manta?
-
Antes, los cinco sentidos, estaban abiertos y, más temprano que en cualquier comienzo, esperaron, listos, por todos los que a sí mismos se llamaran mortales, para que de este modo ellos pudieran alabar, como yo hago, vida, eso que es la felicidad.
-
Porque eso significa enfrentar un muro de piedra y entender que ese muro no cederá ante ninguna de nuestras súplicas.
-
Caminaste por la calle y allí estaban: el látigo y el derramamiento de sangre. Recuerda por lo tanto que no hay duda: Ciertamente existe el infierno.
-
¡Cuántos corazones se aceleraban aún bajo delantales manchados de pintura al pensar en esta vida de actividad artística!
-
En cuanto a París, es una ciudad muy notable y tiene que soportar las etiquetas románticas que le imponen toda clase de personas.
-
Mi tema es la memoria, aquel anfitrión alado que se cernía a mi alrededor una mañana gris, durante la guerra. Estas memorias, que son mi vida -porque no poseemos nada con certeza, excepto nuestro pasado
-
Soy hermosa. Mi belleza se aparta por completo de lo usual. Estoy hecha para el deleite. Pero ¿Qué saco yo de ello? ¿Dónde está mi recompensa? Tal era el cambio al cabo de diez años; ésa era, verdaderamente, su recompensa: esa tristeza inquietante y mágic
-
Me pregunto si te acuerdas de la historia que nos leyó mamá la primera noche que Sebastian se emborrachó...; quiero decir la noche mala. El padre Brown dijo algo así como le cogí al ladrón con un anzuelo y una caña invisibles, lo bastante largos como para