Su vida oscila como la vida de todos los hombres no ya entre dos polos, por ejemplo el instinto y el alma, o el santo y el libertino, sino que oscila entre millares, entre incontables pares de polos.
Frases célebres sobre: ant. [Página 588]
Hay un total de 15441 freses célebres sobre "ant" este sitio web. [Página 588]
-
-
En verdad, únicamente el hombre que ha logrado penetrar en el interior de su ser posee tanta grandeza en sus modos.
-
Algunos pensamos que lo que nos hace más fuertes es aguantar, pero otras veces es dejarlo estar.
-
Hay muchos santos que en un principio fueron graves pecadores; también el pecado puede ser un camino para la santidad...
-
Papá canta, y la cara se le cae cantando bajo la mesa, sobre los listones cruzados que sostienen las patas, maldita sea, somos una familia feliz, maldita sea, la felicidad se evapora en la olla de remolachas, maldita sea, de vez en cuando el vapor nos cor
-
La superstición es la poesía de las gentes sencillas y posee también algo de fascinante.
-
En las dictaduras todo está muy desnudo, uno ve todo lo que no debe ver o aquello que en otras sociedades no está a la vista con tanta nitidez.
-
Una mala reputación es una carga, ligera de levantar, pesada de llevar, difícil de descargar.
-
Los hombres construyen puentes y tienden vías férreas a través de desiertos, y, no obstante, sostienen con éxito que coser un botón es tarea superior a ellos.
-
Mucha gente piensa que hacer la maleta es cuestión de entrenamiento, que lo aprendes espontáneamente como cantar o rezar. Nosotros no teníamos entrenamiento y tampoco maleta.
-
Desde los huertos me llegaba un olor a plantas silvestres. Se me instalaba, amargo, en el paladar, y al respirar me dejaba una sensación viscosa en la lengua. Los arbustos se doblaban bajo el follaje, del que goteaba lluvia.
-
El estanque está revuelto. Hay olas en su superficie. Los sauces están embozados en hojas y viento. El almiar proyecta su imagen ondulante e inmutable sobre el estanque. En torno al almiar, las ranas arrastran sus vientres blancos entre la hierba.
-
También tenía, y eso me encantaba, unos zapatos de tacón alto. Debajo de sus zapatos se leía lo siguiente: No olvides, querido esposo, mi consejo, y evita bares, aguardiente y vino añejo. En tu casa nunca dejes de cenar, y ama a tu mujercita, que así te h
-
Desde el instante en que el hombre comete un crimen, entra el castigo en su corazón.
-
Todos los hombres son iguales ante los peces
-
La sabiduría no consiste tanto en saber qué hacer al final como en saber cual es el próximo paso que hay que dar
-
Cuanto más importante el intelectual, más compasivo será con los gobernantes.
-
Al censurar el inconsciente e implantar la consciencia, el superego también censura al censor, porque la conciencia desarrollada registra el acto malo prohibido no sólo en el individuo sino también en su sociedad.
-
No hay pasajeros en la nave espacial tierra: todos somos tripulantes
-
Cuando podamos aventar el temor a la muerte y renunciar a todo deseo de dominar al más humilde de nuestros semejantes, podremos vivir en paz y felicidad. Y esta es la finalidad ultima: no creer, ni sufrir, ni renunciar; sino aceptar, gozar, realizar la an