El tren entra por la vía tres. Se apea mucha gente. La ausencia de mi persona sigue a la multitud hacia la salida.
Frases célebres sobre: ausencia. [Página 11]
Hay un total de 216 freses célebres sobre "ausencia" este sitio web. [Página 11]
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La desigualdad se sustenta con la ausencia de espíritu y amor propio
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Te prometo un amor donde no habrá ausencia
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La ausencia amorosa va solamente en un sentido y no puede suponerse sino a partir de quien se queda -y no de quien parte-: yo, siempre presente, no se constituye más que ante tú, siempre ausente.
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Tu ausencia me suelta una piel imposible, que sólo viviría en la temperatura que se fue con tus manos.
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La mayoría de las personas equiparan la disciplina a la ausencia de libertad. El deber acaba con la espontaneidad, en el deber no hay libertad, quiero hacer lo que quiera. Eso, y no el deber, es libertad. En realidad ocurre todo lo contrario. Sólo las per
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La seguridad representa nuestro sentido de la valía, nuestra identidad, nuestra base emocional, nuestra autoestima, nuestra fuerza personal básica o la ausencia de ella.
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Durante la ausencia de la mujer amada las tinieblas, totalmente enloquecidas, se apoderan de sus piernas, se deslizan en los zapatos de hielo y empiezan a bailar desde tu cama hasta la inmensa sala del insomnio.
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La juventud es la edad de los sacrificios desinteresados, de la ausencia de egoísmo, de los excesos superfluos.
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Ausencia es madre de penas.
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La ausencia permite que el corazón se vuelva más cariñoso.
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La ausencia aviva el amor, la presencia lo fortalece.
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Creo que el odio es un sentimiento que sólo puede existir en ausencia de toda inteligencia.
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Lejos de que la ausencia de dios autorice toda licencia, al contrario, el que el hombre esté abandonado sobre la tierra es la razón de que sus actos sean compromisos definitivos
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En las ausencias largas, mucho más peligrosa es la constancia del hombre que la de la mujer.
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Junto a tu cuerpo totalmente entregado al mío, junto a tus hombros tersos de que nacen las rutas de tu abrazo, de que nacen tu voz y tus miradas, claras y remotas, sentí de pronto el infinito vacío de su ausencia.