Nuestras dudas son traidores que muchas veces nos hacen perder el bien que podríamos ganar si no temiéramos buscarlo.
Frases célebres sobre: bie. [Página 262]
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Procurando lo mejor estropeamos a menudo lo que está bien.
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El mal que hacen los hombres les sobrevive; el bien suele ir juntamente con sus huesos a la sepultura.
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Si el dinero va por delante, todos los caminos están abiertos.
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El mismo diablo citará a la Sagrada Escritura si viene bien a sus propósitos
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El único bien que no puede sernos escamoteado es el placer de haber hecho una buena acción
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El amor de los jóvenes en verdad no está en su corazón, sino más bien en sus ojos
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Es amor bien pobre el que puede evaluarse.
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Si bien amor toma a la Razón por médico, no le admite nunca consejero
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No puedo decir que la mujer universitaria es la mujer más contenta. Al tener una mente más abierta, ella entiende las condiciones desiguales entre los hombres y las mujeres, bajo un gobierno que las tolera.
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Constrúyase un cielo más bien cóncavo. Píntese de verde o de café, colores terrestres y hermosos. Salpíquese de nubes a discreción
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Procurando lo mejor, estropeamos lo que está bien.
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Nuestras dudas son traidores que con frecuencia nos hacen perder el bien, que habríamos podido ganar, con el temor de intentarlo.
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Evitar la confrontación contra formaciones de combate bien ordenadas y no atacar grandes batallones constituye el dominio de la adaptación.
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Fallar en conocer la situación de los adversarios por economizar en aprobar gastos para investigar y estudiar a la oposición es extremadamente inhumano, y no es típico de un buen jefe militar, de un consejero de gobierno, ni de un gobernante victorioso.
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Aunque la gente soporte al gobierno, el gobierno no debe soportar a la gente.
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Soy gran creyente en la suerte, y he descubierto que mientras más duro trabajo, más suerte tengo.
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Soy gran creyente en la suerte, y he descubierto que cuanto más duro trabajo, más suerte tengo
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En ese momento, al verle sonreír, caí en la cuenta de que deseaba gustarle. Del resto, de su mano sobre mi cara, de sus dedos recorriéndome el brazo...Aún no estaba segura en absoluto. Pero deseaba agradarle y que él pensara bien de mi.
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Es sólo que conozco los pensamientos de otras personas, y sé que el amor y el deseo no siempre recorren el mismo camino. Para mí, sí. Al menos ahora que ambos existen para mí musité. Eso está bien. Al menos tenemos una cosa en común -dijo complacido.