Nosotros somos lo que somos. Negros, blancos, cafés, amarillos. El punto es no avergonzarse de lo que uno es. Tu puedes pensar que es esterotipar.Hey, este soy yo, Orale Vato, Esto es lo que soy.Tomame o dejame. ¿no te gusto? date la vuelta y mira a otro
Frases célebres sobre: bla. [Página 53]
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Nadie escucharía si no fuera porque aguarda su turno para hablar.
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Una ciencia privada de conciencia humanística es algo tan estremecedor como una conciencia que habla del mundo de espaldas a la ciencia.
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Hablar de sueños es como hablar de películas, ya que el cine utiliza el lenguaje de los sueños: años pueden pasar en segundos y se puede saltar en un lugar a otro.
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No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que puebla. Distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
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Hablar oscuramente lo sabe hacer cualquiera, con claridad lo hacen muy pocos
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Quiero volver a tierras niñas; llévenme a un blando país de aguas. En grandes pastos envejezca y haga al río fábula y fábula
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En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces.
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Una red de huellas de trineos. Blanca soledad.
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Sería un placer, que tal si bebemos, pero sobre todo vamos a hablar de los problemas.
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Quiero hablar también de mi ignorancia, pero no sé cuál es el hilo de mi ignorancia, no sé si soy sabia, no sé si soy ignorante, ando por el mundo recibiendo, aportando y nada más.
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Hay niebla y vengo triste, tu amor es una ausencia, tu amor digo mi amor, amor que quedó en nada.
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A orillas del amor, del mar, de la mañana, en la arena caliente, temblante de blancura, cada uno es un fruto madurando su muerte.
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Como en la playa virgen dobla el viento, el leve junco verde que dibuja un delicado círculo en la arena, así en mí tu recuerdo.
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Más vale callar y ser, que hablar y no ser
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Entre tus brazos, entre mis brazos, entre las blandas sábanas, entre la noche tiernos, solos, graves, feroces, entre la sombra, entre las horas, entre un antes y un después.
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¿Manchester? El Madrid es mi casa, soy madridista de corazón, blanco hasta la muerte
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Para estar bien seguros, debemos sostener lo siguiente: lo que ante mis ojos aparece como blanco, debo considerarlo negro, si la jerarquía de la Iglesia lo considera así
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Debemos estar siempre dispuestos a creer que lo que nos parece blanco es en realidad negro, si la jerarquía de la Iglesia así lo decide
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La religión es el hada buena de la infancia, ese crepúsculo matinal de la vida. Ella encanta el cerebro y el corazón de los niños y puebla de dulces y tiernos recuerdos el espacio azul de los primeros días.