Yo digo que no hay palabras deprimentes, sólo mentes deprimidas
Frases célebres sobre: bras. [Página 65]
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Si sigues los modelos clásicos, estas comprendiendo la rutina, la tradición, las sombras, pero no estás comprendiéndote a ti mismo.
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Si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío y resultó ser nada, si he segado las sombras en silencio, me queda la palabra.
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El dibujo dejará libres las facultades del lado derecho del cerebro, el lado que sirve para dibujar. Al aprender a dibujar, aprenderá usted a ver de un modo diferente; en palabras de Rodin, se convertirá en un confidente de la naturaleza, despertará y pod
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Pocas amistades quedarían en este mundo si uno supiera lo que su amigo dice de él en ausencia suya, aún cuando sus palabras fueran sinceras y desapasionadas.
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La virtud de un hombre no debe medirse por su esfuerza, sino por sus obras cotidianas.
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La virtud de un hombre no debe medirse por su esfuerzo, sino por sus obras cotidianas
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La virtud de un hombre no debe medirse por sus esfuerzos, sino por sus obras cotidianas.
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Los que poseen el espíritu de discernimiento saben cuanta diferencia puede mediar entre dos palabras parecidas, según los lugares y las circunstancias que las acompañen.
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Con las palabras gobernamos a los hombres.
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El que es parco en palabras es pródigo en sentido.
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El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
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Inscribe los agravios en el polvo, las palabras de bien inscríbelas en el mármol.
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Las obras maestras de los grandes escritores y sobre todo, las poéticas deben traducirse al pie de la letra para que sean al menos un reflejo directo del original, y no una bella infiel, como se ha dicho de algunas versiones bellamente ataviadas, que la
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Qué nueva identidad me dio tu muerte, qué nuevo amor con el que hablo contigo, me dio un lenguaje libre de palabras y un infinito amigo.
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La fe sin obras está muerta
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Tú conjuras silencios, yo conjuro palabras intentando con ellas esquivar el infierno, que no está, como dicen, debajo de nosotros, sino que nos habita. Un estado mental en el que las estrellas se nos antojan pulgas que nos pican el alma. El in
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Yo consideraba que mi principal misión consistía en pulir mi estilo de juego, en aprender a llevar al tablero planes de largo alcance, sutiles maniobras de posiciones, y jugar con mano firma complejas combinaciones.
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Pero a vosotras, coquetas de profesión, yo os quiero aunque esto sea un pecado. Las sonrisas, las caricias, las prodigáis a todos, en todos fijáis amables miradas, y a quien no crea las palabras le aseguráis un beso; quien os quiere es libre y triunfa. An
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No todo asume un nombre. Algunas cosas van más allá de las palabras.