¡Cuántas lluvias de largueza han caído para que el mar distribuyera perlas! ¡Cuántos soles de generosidad han brillado para que las nubes y el mar aprendieran a ser tan espléndidos!
Frases célebres sobre: caí. [Página 11]
Hay un total de 212 freses célebres sobre "caí" este sitio web. [Página 11]
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En toda obra hay altibajos. Hay momentos de ascenso y de caída y eso es lo único que puede reflejar la poesía, porque la vida es así. A un segmento de caída sucede otro de plenitud.
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El hombre arruinado lee su condición en los ojos de los demás con tanta rapidez que él mismo siente su caída.
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Solamente sé que sentía dolor, infinito y eterno. Y entonces me caí y me levanté otra vez.
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En ese momento, al verle sonreír, caí en la cuenta de que deseaba gustarle. Del resto, de su mano sobre mi cara, de sus dedos recorriéndome el brazo...Aún no estaba segura en absoluto. Pero deseaba agradarle y que él pensara bien de mi.
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La lluvia lo despertó, una llovizna lenta; tenía los pies enredados en espirales de fibra óptica desechada. El mar de sonido de la vídeo galería caía sobre él, retrocedía, regresaba.
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Sire gritó el fiel servidor del más poderoso de los monarcas, las desgracias han llegado al colmo; las bestias feroces, que no os respetarían más que a un asno muerto, han caído sobre vuestros camellos.
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Su rostro era agradable y majestuoso; pero cuando se encolerizaba uno de sus ojos se hacía tan terrible que su mirada resultaba intolerable: el desgraciado sobre quien la fijaba caía de espaldas y, a veces, incluso expiraba en aquel mismo instante.
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En la vida caí tantas veces que llegué a tocar el suelo con la frente, pero tuve fe para levantarme siempre. Y todo lo hice sola
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William se preguntó porqué siempre le había caído mal la gente que decía sin ánimo de ofender. Tal vez porque les resultaba más fácil decirlo que evitar la ofensa en sí.
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Tuve una vez en mis manos a uno de esos pájaros. Había muerto y caído a la tierra. Sus alas extendidas tenían el ancho de mis hombros, y el tamaño de su cuerpo no era mayor que el de mi dedo meñique. Pero esos pájaros no tienen patas. Duermen en el viento
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Grandísima caída es de señor a esclavo.