El travestismo ha ocupado la calle Serrano. Muchas señoras, algunas conocidas, mujeres de políticos… tú las ves y entre ellas y Carmen de Mairena no hay mucha diferencia. Es bueno: han adoptado unas estéticas que las hace exactamente iguales que un señor
Frases célebres sobre: calle.
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Resistiremos hasta el final. Todo el mundo lo verá. No vamos a rendirnos por un par de dólares. Déjalos imponer tantos embargos como quieran, nunca lograrán nada. Los ciudadanos en la calle lo saben.
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La gente se preocupa de la delincuencia que hay en las calles… Nadie se preocupa de la delincuencia que hay en el gobierno. Mundo al revés, mueren policías, cachacos; la prensa, cura y el gobierno los hacen héroes. Mueren millones de personas en las calle
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Cuando me fui de Chile 1975, yo creía que era una celebridad, porque tenia un programa de televisión, donde iba la gente me reconocía en la calle.
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Nadie puede decir 'soy apolítico' porque esa palabra no existe. Al salir a la calle, aun en la actitud de salir para decir que no, uno está ejerciendo la política. Elegir el 'no me meto' es colaborar con algo para que eso continúe: ¿no es política eso?
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La gente más grande, que tiene buena memoria, le reprocha al gobierno actual español que no deje de cuidar los intereses de los empresarios que han puesto dinero en Argentina. Me pasa varias veces que un español medio me para en la calle y me dice: Oye, m
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Estamos -y esto se remonta al tiempo de los Austrias- ante una sociedad que siempre, ante un poder omnímodo, ha utilizado como vía de escape ese tipo de crítica. Había una dualidad entre la calle, donde se permitían pequeños pecados y de ahí nace la picar
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La familia Vizcaina atiende más a la alimentación que al vestido, que aunque limpio siempre es modesto; id a España y veréis familias cuyas hijas no comen en casa más que cebolla, pimientos y tomate crudo, pero que en la calle visten sombrero, si bien su
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Quién ganará la batalla de este amor desperdiciado, tú creyendo que me quieres, yo queriéndote creer, si yo te quiero aunque te calles y tú te callas si te quiero
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La vida es bella para cualquiera que supere las fronteras de la existencia convencional, evada el infierno del industrialismo y del comercialismo, rechace el hedor de la calleja y la taberna.
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Vientos de revancha son los que parecen traer algunos de los Ayuntamientos recientemente constituidos. Las calles dedicadas a Franco y a José Antonio lo estarán a partir de ahora a la Constitución. En Valencia la Plaza del Caudillo pasará a llamarse del P
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¿Qué tiene que ver el Parlamento con la calle? La Nueva Rioja, 25.7.1979
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El otro día vi un lío por la calle de mucha gente por la calle, en el que había gente muy variada... Estaban los de IU, que no se pierden ni una, y estaba parece ser lo que queda del PSOE, que debe ser bastante poco porque la cosa no era muy brillante...
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Vamos a barrer, con la ley en la mano, a los pequeños delincuentes de las calles españolas.
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Ante un comentario de un miembro del Partido Demócrata que afirmaba que en Lota el pueblo y la policía se batían en las calles, el presidente chileno Ramón Barros Luco respondió Si, ¿y quién va ganando?
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Ganan más vendiendo un kilo de discos que uno de hachís. El disco no tiene riesgo, si viene la policía, como mucho hay que recoger y esperar 10 minutos. Los inmigrantes ya saben que España es un chollo. Pueden vender en la calle y no les pasará nada. Cada
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Empleo las palabras que me has enseñado. Si no significan nada, enséñame otras. O deja que me calle.
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Ay, las casualidades -dijo Quim respirando a pleno pulmón, como el titán de la calle Revillagigedo-, valen verga las casualidades. A la hora de la verdad todo esta escrito. A eso los pinches griegos lo llamaban destino.
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La calle lo aviva a uno. Nadie es malo de chico, pero no se la puedo vender cambiada diciéndole que era un santo, que hacía bien los deberes, que no fumaba a escondidas bajo el puente y que iba a misa los domingos. Todos me lo cantaban en el barrio: vas a
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En la calle soy capaz de fumar más que nadie y lo que quieran: negros, habanos, cualquier cosa; pero en el gimnasio, al que fuma lo echo…”