El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.
Frases célebres sobre: ces. [Página 228]
Hay un total de 7966 freses célebres sobre "ces" este sitio web. [Página 228]
-
-
Para hacer política justa y sana no basta conocer los hombres; es necesario también amarlos.
-
Verás cuánta tontería, cuánta bajeza, cuánta maldad se esconde a veces bajo la máscara del buen sentido.
-
Nací con una necesidad enorme del afecto, y una necesidad terrible de darlo.
-
Si obedeces todas las reglas, falta toda la diversión
-
Me pregunto a veces si los hombres y las mujeres realmente se satisfacen. Quizás deban vivir separados y visitarse.
-
Recordar, siempre se necesita una mano que ayude, éllas están en el extremo de tus brazos. Mientras nos vamos haciendo más viejos, ellas nos recuerdan que una mano es para que te ayuden y la otra para ayudar.
-
Todo el mundo puede tener un buen día. El problema aparece cuando tenemos un mal día. Es entonces cuando nos ponemos a prueba. En un sentido tangible, un mal día, mucho más que un buen día, muestra nuestra verdadera esencia.
-
La lectura es a veces una estratagema para eludir pensar.
-
La lectura es a veces una ingeniosa estratagema para eludir el pensar
-
Se podría definir la actividad creativa como un tipo de proceso de aprendizaje en el que el profesor y el alumno se hallan en el mismo individuo.
-
Ningún hombre necesita poco.
-
Seremos felices. Habrá un nido de besos oculto en los rincones.
-
No tenemos derecho a juzgar lo que no somos capaces de entender
-
Las personas dicen que la felicidad es reírse todo el tiempo y disfrutar de una buena chuleta o de un filete de ternera e irse a gusto a la cama, ganar un juego y cosas así. Esto es estúpido. No hay nada de eso. Se necesita un contraste. No lo disfrutas.
-
En un mundo de injusticia, la justicia ha de parecer injusta por necesidad casi matemática.
-
Toda guerra se inicia con los pretextos más nimios, se continúa por motivos de peso y se concluye con las excusas más falaces.
-
El suicidio, lejos de negar la voluntad, la afirma enérgicamente. Pues la negación no consiste en aborrecer el dolor, sino los goces de la vida. El suicida ama la vida; lo único que pasa es que no acepta las condiciones en que se le ofrece.
-
Si reinase la justicia bastaría con haber construido nuestra casa y no se necesitaría otra protección que la del derecho público de propiedad. Pero como lo que está a la orden del día es la injusticia, se exige que quien ha construido su casa esté también
-
Ya conoces mi método, se funda en la observación de las nimiedades.