Pero, ¿qué dijeron chiquillos? Porque me han llamado mi mamá, mis hijos, todo el mundo súper preocupados... Ahora sí que me quieren canonizar.
Frases célebres sobre: chiquillo.
Hay un total de 13 freses célebres sobre "chiquillo" este sitio web.
-
-
En la cuenca mediterránea, ese contacto con los niños es cotidiano, permanente, no representa ningún problema. Las calles, las tiendas, las playas bullen de chiquillos, y de chiquillos ya independientes, dejados a su aire, liberados de la vigilancia de su
-
Uno de los encantos de una relación con un chiquillo o con una chiquilla es precisamente que la familia y la escuela ocupan una gran parte de su tiempo y por ello se le/la ve bastante poco, que esos breves momentos están enteramente dedicados al amor, y q
-
El modelo de inmigración más perfecto que se haya fabricado es el francés, y el fracaso ha sido total. Absolutamente total. Luego dicen No, mire, que vienen unos chiquillos aquí…” No digáis tonterías, están deseando hacer un dinero para coger un billete e
-
Pese a que las desgracias fueron duras y fuertes, tengo un hijo ahí. Tengo más familia y muchísimos amigos. Con lo del chiquillo, sobre todo, estuve muy mal. Incluso a punto de cometer una barbaridad. Afortunadamente, me di cuenta de que tenía que seguir
-
Tuve que esperar a los doce años para ser por fin sodomizado de importancia: muchos chiquillos a los que se lo entregaba me picoteaban el ano atentamente, pero eso no apagaba el fuego interior que atizaban en mí los grandes miembros que aquí y allá mastur
-
... cuanto más joven es mi amante, más me complace después de hacer el amor, y más me duele separarme de él. En el juego de la isla desierta, mi Viernes sería un chiquillo.
-
A la puerta de un supermercado, una madre corriente grita a sus chiquillos de tres a cuatro años, llenos de mocos, desaliñados, con las extremidades sucias, a los que acaba de abofetear y que comen llorando:
-
Los pedófilos son odiosos. Porque su amor por los chiquillos implica y exige la libertad, la autonomía, el derecho a juzgar y a rechazar, la información, la dignidad de los propios niños.
-
Esa marometa que da el chiquillo en el aire expresa en un solo acto toda la alegría y la magnificencia de vivir.
-
¿Qué nombre le pondré? -preguntóse a sí mismo-. Le llamaré Pinocho. Este nombre le traerá fortuna. He conocido una familia de Pinochos. Pinocho el padre, Pinocha la madre y Pinocho los chiquillos, y todos lo pasaban muy bien.
-
¡Nunca hubiera creído, chiquillo, que fueras tan delicado de paladar! ¡Malo, malo, y muy malo! En este mundo hijo mío hay que acostumbrarse a comer de todo, porque no se sabe lo que puede suceder. ¡Da el mundo tantas vueltas!
-
Con esta misma gracia del pájaro el circulaba por Santiago en este menester duro para el alma delicadísima. con gracia pedía, con la gracia humana y con la otra. ya parado ese callejón por nuestra capital, ya no trajina más por sus chiquillos, pero otro h