El verdadero amor crece con las dificultades; el falso, se apaga .Por experiencia sabemos que, cuando soportamos pruebas difíciles por alguien a quien queremos, no se derrumba el amor, sino que crece.
Frases célebres sobre: cia. [Página 275]
Hay un total de 15747 freses célebres sobre "cia" este sitio web. [Página 275]
-
-
Cualquier amigo verdadero quiere para su amigo: 1 que exista y viva; 2 todos los bienes; 3 el hacerle el bien; 4 el deleitarse con su convivencia; y 5 finalmente, el compartir con él sus alegrías y tristezas, viviendo con él en un solo corazón.
-
La existencia de Dios es evidente en sí misma, pero no para nosotros, por tanto, debe demostrarse
-
Justicia sin misericordia es crueldad y misericordia sin justicia genera disolución.
-
La justicia es la firme y constante voluntad de dar a cada uno lo suyo.
-
En sí misma la misericordia es la más grande de las virtudes, ya que a ella pertenece volcarse en otros y, más aún, socorrer sus carencias. Esto es peculiar del superior, y por eso se tiene como propio de Dios tener misericordia, en la cual resplandece su
-
Lo más importante de mi vida lo aprendí entonces, porque no comencé tocando por una cuestión comercial, para aparentar tal vez, sino por el gusto de hacerlo
-
Me vine de Jujuy con una mano atrás y otra adelante, y allí era el único lugar donde podía asegurarme comida y techo. Ser soldado, para mí, fue un modo de supervivencia. Fue a fines de los ‘60, principios de los ‘70, una época brava, donde con la perrada
-
El que no es discriminado no se da cuenta, pero yo lo sufrí. A lo mejor no lo hacen a propósito, pero se siente; tanto del lustrabotas como del banquero, el trato que uno recibe siempre es distinto, está entre el desprecio y la indiferencia. Y eso va prod
-
Al niño, privado de toda autonomía social, de toda relación espontánea con el otro, reducido, sometido, conformado con un padre, una madre, una televisión idiotizante y una escuela alienante, se le proporciona una iniciación que le describe la sexualidad
-
... en el seno de una modernidad tan amable, anunciarle a un niño que, si comete tal o cual acto, se arriesga a no ser más adelante como todo el mundo, es en realidad amenazarle con la pena capital.
-
Conviene reiterar que entre niños púberes e impúberes no hay ninguna diferencia de aptitud para el placer. Sólo cambian, más o menos, los actos de placer, sus códigos, sus roles, su socialización.
-
El verdadero placer recompensa la dignidad moral y la ortodoxia biológica. El orgasmo es una caricia de director sobre la cabeza febril del mejor alumno de la clase.
-
* La iniciación sexual practica dos clases de desvíos: el libidinal y el lingüístico. Comprender por qué masturbarse es la palabra exacta para hablar de meneársela es descubrir cómo la medicina burguesa opone su propio lenguaje de clase a la lengua popula
-
Vemos, pues, cómo se restablece la prohibición sobre la masturbación: menéarsela ya no es ni peligroso físicamente ni un vicio ... Pero es mil veces peor: uno se convierte en un inepto para el amor, en un desgraciado, en un solitario, en un desviado, en u
-
Hay que reconocer a los menores, niños y adolescentes, el derecho a hacer el amor. A hacerlo, y no a oír hablar de ello a los adultos. No es una simple necesidad de libertad y de justicia: es el único remedio posible para los flagelos del Orden sexual, qu
-
Serge no manifestaba la misma ironía cuando se lavaban juntos: la verdadera desnudez borraba las diferencias que las ropas acentuaban o creaban. Calentaban una gran olla de agua y preparaban la bañera en medio de la cocina, desplazando mesas y sillas. Par
-
Serge sabía desenvolverse; y sus maneras abiertas y sólidas, su risa; su atención a las personas, su impertinencia, su vitalidad, seducían hasta a los estúpidos, a los contrariados, incluso a una parte de las mujeres.
-
Echar los brazos al cuello de Serge procuró a Jonathan una sensación extraña. Tuvo la impresión de que no era a Sergio a quien tocaba, sino a un ser indefinido, más genérico, casi abstracto: un niño. Un niño cualquiera. No había nada, en la presencia físi
-
Tuve que esperar a los doce años para ser por fin sodomizado de importancia: muchos chiquillos a los que se lo entregaba me picoteaban el ano atentamente, pero eso no apagaba el fuego interior que atizaban en mí los grandes miembros que aquí y allá mastur