Es tan necia presunción perdonar la vida a los hombres como el corazón a las mujeres.
Frases célebres sobre: cia. [Página 310]
Hay un total de 15747 freses célebres sobre "cia" este sitio web. [Página 310]
-
-
En la mayor miseria de nuestra vida siempre hay algo en nosotros que quiere sentirse superior a nosotros mismos. Nos despreciamos demasiado si no creyésemos valer más que nuestra vida.
-
Cuando hemos renunciado a nuestra dicha y nos contentamos con ver dichosos a los que nos rodean, es quizá cuando empezamos a serlo
-
Lo malo de la conciencia es que siempre está hecha a la medida
-
No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.
-
Deseo paciencia a los impacientes por verme desaparecer. Ya falta menos que antes
-
Es tan fea la envidia que siempre anda por el mundo disfrazada, y nunca más odiosa que cuando pretende disfrazarse de justicia.
-
En la vida, lo más triste, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.
-
Sin renunciar de este mundo, quisiera enseñar a mi corazón, que fluya noche y día, como el agua clara.
-
Serenidad y paciencia, mucha paciencia.
-
Siempre hay un camino cuando se sabe mirar con los ojos de la inteligencia.
-
Un Largo camino se inicia con el primer paso.
-
La inteligencia es mejor que la fuerza bruta.
-
Los tiempos difíciles han ayudado a hacerme comprender mejor lo infinitamente rica y maravillosa que es la vida y que muchas cosas que nos preocupan no tienen la más mínima importancia.
-
No creo en el mal, creo sólo en el horror. En la naturaleza no existe el mal, sólo la abundancia de horror: las plagas, los males, las hormigas y los gusanos.
-
La democracia divide a los hombres en trabajadores y perezosos. No está destinada a aquellos que no tienen tiempo para trabajar.
-
La humanidad, la educación y la libertad. Son bienes preciosos que nunca se pagan demasiado caro, con la sangre, la inteligencia y la dignidad humanas.
-
La democracia significa poder ser esclavo de cualquiera.
-
La canonización inmisericorde de la regla de las cuatro verdades: semiabsolutismo, gobierno de los nobles, militarismo, y despotismo policial se erigieron como la amarga verdad
-
Por lo tanto, debemos reclamar, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes