La paciencia comienza con lágrimas y, al fin, sonríe.
Frases célebres sobre: cia. [Página 713]
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Transmutase mi alma en tu presencia como un florecimiento que se vuelve cosecha.
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Es característico de la vida la falta de permanencia de las estructuras materiales. Aunque la cantidad total permanezca semejante a sí misma, algo entra y algo sale.
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Si bien la educación formal es una ventaja importante, no es una garantía de éxito ni su ausencia es un obstáculo fatal
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Allí donde no hay riesgo no puede haber orgullo en el logro a realizar, y, en consecuencia, tampoco felicidad
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Si nuestro teatro tuviese el temblor de las fiestas de toros, sería magnífico. Si hubiese sabido transportar esa violencia estética, sería un teatro heroico como La Iliada... Una corrida de toros es algo muy hermoso
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Soy estrictamente del tipo de los que se quedan al fondo, y mi carácter es una mezcla no llevadera de indiferencia exterior y arrogancia interior.
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Creo que escribiré una novela policiaca a la inglesa, sobre el portero Jones y dos hermanas ancianas en esa cabaña de techo a dos aguas, algo que tenga latín y música y muebles de época y un caballero auténtico; uno de esos libros en los que todos salen a
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La mortal repetición de palabras favoritas hasta que a uno le hacen gritar de impaciencia. Y las palabras favoritas son siempre pequeñas palabritas a medias arcaicas como jejuney umbrage y vouchsafe, ninguna de las cuales la persona de educación media pod
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Otros escritores están haciendo cosas todo el tiempo charlas en ferias del libro, giras de firmas de autógrafos, conferencias, difusión de sus personalidades en tontas entrevistas que, no puedo evitar pensarlo, los hacen parecer un poco baratos. Para ello
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La ciencia que es por naturaleza hipotética, se ha convertido en dogma, y como ha visto con agudeza Simone Weil, es el dogma de nuestro tiempo.
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Quien concede una gracia, espera otra.
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El médico sabe por los libros y demuestra por la experiencia.
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La voluntad decide; la conciencia amenaza.
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El hombre sensato no se alegra con mucha frecuencia.
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Con paciencia los impacientes son vencidos y superados
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La diligencia pronto compra y deprisa vende
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La diligencia gasta pocas palabras y necesita pocas viandas
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La tibia fragancia de su alcoba encendía en mí, como una tortura, la voluptuosa memoria de los sentidos.
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Mi alma se daba, dándose gozaba, y transcendía su esencia en goce. Se consumía en la alegría del que conoce.