Pero hacia el ensueño navegando un día, escuché lejano canto de sirenas y enfermó mi alma de Melancolía.
Frases célebres sobre: cia. [Página 714]
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¡Todo hacia la muerte avanza de concierto, toda la vida es mudanza hasta ser muerto!
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Si la ciencia del derecho quedara reducida a principios generales, se aprendería enseguida.
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Causa extrañeza que, en la ciencia del derecho, se violen los derechos de la razón.
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A gran necesidad, gran diligencia.
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Mis padres me enseñaron la importancia de las personas sobre los objetos materiales.
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Fomentar la discusión franca y no ver en la discrepancia un problema, sino la fuente de las mejores soluciones. La unanimidad absoluta generalmente es ficticia y por tanto dañina
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Si vivir es aprender a renunciar, no me interesa la vida.
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Pierdes una parte de inocencia en cada día vivido.
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El silencio forja el sentido. Y lo estamos abandonando a cambio de una superficialidad banal e insulsa. Ruido a todas horas en todas partes para no tener que pensar
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Ese es el grave error de nuestro tiempo: dejar la mística y la política a los profesionales. La vida espiritual y la vida política no son oficios, son dimensiones irrenunciables de cada uno de nosotros
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La verdadera patria del hombre es la infancia.
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La única patria que tiene el hombre es su infancia.
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Sólo quien no excluya nada de su existencia, ni lo que sea enigmático y misterioso, logrará sentir hondamente sus relaciones con otro ser como algo vivo, y sólo él estará en condiciones de apurar por sí mismo su propia vida.
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Las obras de arte nacen siempre de quien ha afrontado el peligro, de quien ha ido hasta el extremo de la experiencia, hasta el punto que ningún humano puede rebasar. Cuanto más se ve, más propia, más personal, más única se hace una vida.
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Cuando las personas le hagan sugerencias, valorarlas y tratar de llevarlas a la práctica.
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La influencia que la vida de una persona ejerce sobre la de otra es incalculable
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Lo sublime de hablar solo, es no encontrar la resistencia de las palabras de otro.
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Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces ¿Quién soy? La conciencia que permanece, eso soy.
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La plegaria no es verbal. Proviene del corazón. Sumirse en el corazón es plegaria, es la gracia.