La abundancia engendra satisfacción; la satisfacción, ánimo y buena voluntad.
Frases célebres sobre: cia. [Página 749]
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El tiempo hace surgir nuevos escollos, cuya existencia nunca creímos posible; no hay que considerar segura la victoria hasta que el combate no haya tocado a su fin.
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No digas que hay justicia mayor que la de ser justo para quienes nos engendraron.
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La creencia profunda es algo que permite a cada individuo encontrar una fuerza interior inmensa y superar sus dificultades
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Mil ojos mirando hacia mi, de los tuyos no puedo huir. Tu mirada me tiene encantada. Si te dejo entrar, estaré equivocada.
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Si te preguntas porque no dejo de acariciarte, es que mi amor se desborda y sobre tu cuerpo se convierte en arte.
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Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad
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Me temo que lo mejor no sea pasar toda la vida en la observancia de las leyes instituidas
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No creo que tus decretos tengan tanta fuerza como para permitir al hombre ignorar las leyes no escritas, inmutables, de los dioses: su vigencia no es de hoy ni de ayer, sino de siempre.Antígona a Creonte.
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Llorando más allá de lo debido, con ese inmenso dolor te vas marchitando, sin que tu llanto se vea como solución a la desgracia.
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Noble cosa es, aún para un anciano, el aprender.
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No hay desgracia mayor que la anarquía: ella destruye los estados, conmociona y revuelve las familias.
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La prudencia es la base de la felicidad.
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Lo que mejor sienta a la juventud es la modestia, el pudor, el amor a la templanza, y la justicia. Tales son las virtudes que deben formar su carácter.
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Preferid, entre los amigos, no sólo aquellos que se entristecen con la noticia de cualquier desventura vuestra, sino más aún a los que en vuestra prosperidad no os envidian.
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Si me hubiese pegado una coz un asno, ¿lo denunciaría?
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Cuatro características corresponden al juez: Escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.
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El hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.
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El malo lo es por ignorancia, y por tanto se cura de ello con la sabiduría
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Lo que mejor asienta a la juventud es la modestia, el pudor, el amor a la templanza y la justicia. Tales son las virtudes que deben formar su carácter.