A veces una batalla lo decide todo, y a veces la cosa más insignificante decide la suerte de una batalla.
Frases célebres sobre: cid. [Página 125]
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No son las riquezas ni el esplendor, sino la tranquilidad y el trabajo, los que proporcionan la felicidad
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Nunca pensé que en la felicidad hubiera tanta tristeza.
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Un torturador no se redime suicidándose, pero algo es algo.
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Perdedor complacido
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... el domingo se decide si Galicia va a seguir teniendo un Gobierno estable y tranquilo o un guirigay a la Zapatera
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Supongo que, de modo extraño, los que más influyeron en mi carrera fueron los cristianos. Ahora que tengo una banda, que me estén ofreciendo tanta resistencia y publicidad, me ha hecho mucho más grande de lo que ellos nunca hubieran querido
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Creo que se ha exagerado la importancia del ordenador en la educación. Yo preferiría que los chicos hicieran trabajos prácticos en laboratorios y que aprendieran manualidades: carpintería, electricidad, plomería. Se ha descuidado la experimentación. Lo qu
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Cada suicida sabe dónde le aprieta la incertidumbre
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No es muy inteligente ni sensible y gozará despreocupadamente de la vida; vivirá sin enterarse de su insignificancia, y ésta es una variante, acaso la única posible, de la felicidad
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Toda el agua de los ríos no bastaría para lavar la mano ensangrentada de un homicida.
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¿Qué pena, qué castigo habrá que cuadre a éste, de los hombres monstruo fiero, temerario homicida de su padre, aunque de su corona el heredero?
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No fue ilustre, es verdad, placidísimo anciano, la línea de tu estirpe, ni tu árbol genealógico se remonta a ancestros lejanos, pero tu enorme fortuna compensó tu linaje y ocultó la bajeza de tus padres.
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Los hábitos arraigados siguen de pie aun después de haber desaparecido las necesidades que los formaron.
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Es propio de los usos establecidos el subsistir todavía, aun cuando hayan desaparecido las necesidades que los crearon.
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Dioses cuyo deseo es salvar los audaces navíos y amainar los crueles peligros del ventoso ponto, alisad suavemente el mar y haced vuestra asamblea plácida a mis plegarias; y que, ante mi ruego, el oleaje, apaciguado, no alborote. Una prenda grande y preci
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Sólo de la rectitud del corazón nace la felicidad de todos requerida
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De la fuerza creativa de cada individuo dependerá su sensibilidad y su capacidad para dar una expresión visible a sus sentimientos.
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¿No es la absoluta simplicidad lo que más maravilla de un genio?
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La ciencia natural no es un instrumento que sirva para investigar lo insondable; su papel el de decidir sobre la existencia o inexistencia de Dios