Se puede llevar por mal camino a toda una generación, volverla ciega, conducirla hacia una locura y dirigirla hacia un falso objetivo. Napoleón lo demostró
Frases célebres sobre: ciega. [Página 6]
Hay un total de 114 freses célebres sobre "ciega" este sitio web. [Página 6]
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La ciencia sin religión es coja y la religión sin ciencia está ciega.
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La religión sin la ciencia estaría ciega, y la ciencia sin la religión estaría coja también
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No puedo aceptar ningún concepto de Dios basado en el miedo a la muerte o en la fe ciega. No puedo demostrarle que no hay un dios personal, ¿pero si hablara de él sería un mentiroso?
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La verdad, como la luz, ciega. La mentira, por el contrario, es un bello crepúsculo que realza cada objeto
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El fin del terrorismo no es solamente matar ciegamente, sino lanzar un mensaje para desestabilizar al enemigo.
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En el caos donde se confunde la luz cegadora y la oscuridad ciega, los gritos, el estruendo de las explosiones, el crepitar de las metralletas; en el caos que hace añicos la percepción del tiempo Krímov tuvo una intuición de una nitidez asombrosa: los ale
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El ser humano no tiene un destino, sino que el sujeto del destino es como tal indeterminable. Puede el juez ver destino donde quiera; al castigar, lo dicta ciegamente. Y aunque el hombre no queda afectado por esto, sí se afecta la mera vida en él, que, en
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No deberías aceptar ciegamente el consejo de un líder. En ocasiones, es bueno cuestionarlos
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Mejor que buscar la verdad sin método es no pensar nunca en ella, porque los estudios desordenados y las meditaciones oscuras turban las luces naturales de la razón y ciegan la inteligencia
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Hay que concienciar a la gente de que hay que cambiar, que hay mejores formas de resistencia a los poderes del mercado. ¿Por qué creemos ciegamente en gente que solo piensa en sus intereses personales? ¿Por qué creemos que ellos tienen la mejor solución?
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La razón es un sol severo: ilumina pero ciega.
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Apartarse del camino de la justicia: es ciega
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El monstruo que ha traicionado nuestra ciega hospitalidad ha sido el culpable de todo. Creí recibir en mi casa a la inocencia, a la alegría, a una compañía querida para mi Berta. ¡Dios mío! ¡Qué loco he sido! Consagraré los días que me quedan de vida a la