Rodar en Australia La Reinda de los Condenados fue realmente genial, porque tengo que tomar un descanso de la industria y ser totalmente creativa.
Frases célebres sobre: conde.
Hay un total de 468 freses célebres sobre "conde" este sitio web.
-
-
La búsqueda de estética condescendía con su estupor.
-
La sociedad cuando es mal dirigida, esta condenada a vivir en la miseria.
-
Si tuviera que escapar a algún lugar y esconderme del mundo para pasar el resto de mi vida, Asturias sería la elección perfecta por su climatología y porque la gente es muy amable
-
A nosotros, los países subdesarrollados, se nos quiere condenar a ser realidad de segunda clase. Siempre subordinada.
-
Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena.
-
Una política que base el crecimiento en la especulación y no en la creación de riqueza está condenada al fracaso.
-
¿Acaso no se le condenó a beber una pócima venenosa de hierbas maceradas a aquel conocido anciano de sabiduría divina a quien el oráculo de Delfos proclamó como el más sabio de los mortales, cuando se vio asediado por la envidia y el engaño de una deprava
-
En El mundo alucinante yo hablaba de un fraile que había pasado por varias prisiones sórdidas. Yo al entrar allí el Morro, decidí que en lo adelante tendría más cuidado con lo que escribiera, porque parecía estar condenado a vivir en mi propio cuerpo lo q
-
¿Por qué nadie tiene que condenar nada si no quiere?, y por eso no incurre en ningún delito, salvo si lo pone así la ley porque les da la gana.
-
La condena cede el paso al reconocimiento, las imágenes del terror comienzan a ser sustituidas por nuestro rostro amable de país generoso.
-
Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla tomada de Cicerón.
-
Cómo ha de ser el totalitarismo del pasado que incluso ha logrado aherrojar a la lujuria y la condena a coronarse con un preservativo sin el cual la Muerte acecha tras cada espasmo. Ese pene enfundado y preservado con una repugnante piel de plástico me pa
-
La acusación a Camps es una verdadera gilipollez y además la ha hecho un tipo que pasaba por allí, que dice que le ha llevado unos trajes, y que está condenado por otros delitos similares y no tiene ninguna credibilidad.
-
¿Qué le importa la condena eterna a quien ha encontrado por un segundo lo infinito del goce?
-
Consentir que nos condecoren es reconocer al Estado o al príncipe el derecho de juzgarnos, ilustrarnos, etc.
-
¡Ya no soy aquélla Rosina que tanto perseguisteis! Soy la pobre condesa Almaviva, la triste mujer abandonada a la que ya no amáis
-
El CONDE- ¡Aquí los criados tardan más en vestirse que los amos!
-
El CONDE- Con carácter y con talento, en el futuro podrías ascender en los despachos.
-
Lo que caracteriza el poder de la Iglesia no puede ser nunca el tipo de poder de la soberanía política o de dominio de la técnica. Tal afirmación no intenta condenar el poder político como tal, tampoco condena la espada de la justicia que aparece en la ca