Condenando el parasitismo de la Nobleza inglesa y la naciente clase capitalista, Moro describió a los propietarios de profesion, como los zánganos, viven del trabajo ajeno”, concretamente del trabajo vivo de los inquilinos, a los que mondan hasta la carne
Frases célebres sobre: condenan.
Hay un total de 14 freses célebres sobre "condenan" este sitio web.
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Al contrario de las ideologías que condenan el acto de la carne, Maqroll ve en las relaciones eróticas la forma más completa de unión consigo mismo y la posibilidad más plena de restablecer un orden ante los deterioros extremos que sufre en todos los camp
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Las mismas leyes que nos mantienen a salvo nos condenan al aburrimiento.
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Sin embargo, no tenemos otra opción; ninguna otra opción. Si no tenemos policías, jueces, abogados, fiscales, honestos, valerosos y eficientes; si se rinden al crimen y a la corrupción, están condenando al país a la ignominia más desesperante y atroz.
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El tabú que azota a la pederastia es un simple corolario de aquellos que en nosotros condenan la homosexualidad, por una parte, y la sexualidad de los menores, por otra.
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Cuantos flipan con V de vendetta y luego condenan cualquier acción violenta
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La cárcel es el infierno, el carcelero es el diablo, los jueces los que condenan, y ellos son los condenados.
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Los espíritus mediocres condenan generalmente todo aquello que no está a su alcance
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Las leyes condenan al que roba un pan y absuelven a quién roba una ilusión.
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A los picapedreros, cuando les condenan a trabajos forzados, les obligan a escribir poesías.
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Muchos atraen la enfermedad y la tristeza cuando condenan a los otros... Aquello que el hombre desea para el prójimo, eso es lo que atrae para sí mismo.
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Muchos de los que podrían salvarse como particulares se condenan como hombres públicos
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Los demócratas burgueses condenan con énfasis los métodos bárbaros de sus vecinos, y sus acusaciones impresionan tanto a sus auditorios que éstos olvidan que tales métodos se practican también en sus propios países.
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Lo que no se vale es la hipocresía y la doble moral de quienes condenan una forma de terrorismo, al mismo tiempo que tratan de justificar el terror de los estados.