Lo único que canto es la verdad, la realidad de las cosas. Yo no entiendo por qué la gente se asusta si todo lo que dicen mis canciones, es el pan nuestro de cada día.
Frases célebres sobre: cos. [Página 212]
Hay un total de 8308 freses célebres sobre "cos" este sitio web. [Página 212]
-
-
¿Cuantas son las personas que argumentan en relación a la forma de un mundo ideal, convencidos de la certeza de su argumento? Sin embargo son pocos los que tienen coraje suficiente para idear un modo para hacerlo realidad, y aún son menos los que deciden
-
En la vida, la mayoría de nosotros vamos a hacer cosas comunes; pero lo más importante es hacerlas extremadamente bien para poder ir a la playa sin que lo reconozcan o sepan quien es; porque lo importante es la excelencia en el trabajo y no el ego ni la f
-
En la vida, la mayoría de nosotros vamos a hacer cosas comunes; pero que lo más importante es hacerlas extremadamente bien para poder ir a la playa sin que lo reconozcan o sepa quien es; por que lo importante es la excelencia en el trabajo y no el ego ni
-
El idioma y la cultura crean estilos. Las culturas distintas producen cosas distintas. Yo no creo que un edificio apropiado para Nueva York lo sea también para una ciudad española.
-
En el mundo animal pasan las cosas más bellas de la vida.
-
Nunca he sido partidaria de la inflexibilidad, excepto cuando la cosa atañe a Israel. Si se nos critica por qué no nos doblegamos, porque no somos flexibles en la cuestión de ser o no ser, es porque hemos decidido que, sea como fuere, somos y seremos.
-
La noche suena como un órgano. Mis manos incandescen. He apretado los troncos de los árboles. Estrangulé los torsos de las mujeres y rompí la tierra como un vientre. ¡Hoy, hoy! ¡Trueno, sorbo de Dios! Mis brazos se agigantan como trombas oceánicas. Y esto
-
Cuando he escrito poesía y aquello me aconteció desde mi remota infancia, con frecuencia olvidé, sin saberlo, a la razón lógica en el desván de las cosas inútiles y me entregué al estremecido oleaje de la palabra, tan sólo seducido por la sorpresa del hal
-
La infancia es ignorante; la mocedad, ligera de cascos; la juventud, temeraria, y la vejez, malhumorada.
-
¡Qué descansada vida la del que huye el mundanal ruido, y sigue la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido!
-
Siempre tengo problemas para recordar tres cosas: rostros, nombres, y... no puedo recordar cuál es la tercera
-
Cuando un funcionario público gasta en provecho propio cinco francos más, es porque un contribuyente gasta en provecho propio cinco francos menos. El gasto del funcionario se ve, porque se verifica; pero el del contribuyente no se ve, porque, ¡ay!, se le
-
Los servicios públicos despojan a los ciudadanos de su libertad, desde la doble perspectiva de lo que se entrega y lo que se recibe.
-
El traslado de la responsabilidad distorsiona la opinión pública. El pueblo, acostumbrado a esperar todo del Estado, no acusa a éste de hacer demasiado, sino de no hacer suficiente. El gobierno es derrocado y se instala otro, y el pueblo clama: hagan más
-
No hay cosa más cerca ni más lejos, más encubierta y más descubierta que Dios.
-
Ninguna cosa siente más el presuntuoso que ser notado de poco avisado.
-
Si hay debajo de la luna cosa que merezca ser estimada y preciada es la mujer buena.
-
¿No es ello la causa de todas nuestras revoluciones? Porque entre el Estado, que prodiga promesas imposibles, y el público, quien ha concebido esperanzas irrealizables, se vienen a interponer dos clases de hombres: los ambiciosos y los utópicos.
-
El Estado no es o no debería ser otra cosa que la fuerza común instituida no para ser entre todos los ciudadanos un instrumento de opresión y de expoliación recíproca sino, por el contrario, para garantizar a cada uno lo suyo y hacer reinar la justicia y