La religión es un asunto demasiado importante a los ojos de sus devotos para que pueda ser ridiculizada. Si éstos se entregaran a cosas absurdas, se les debe compadecer, pero no ridiculizarlos
Frases célebres sobre: cos. [Página 313]
Hay un total de 8308 freses célebres sobre "cos" este sitio web. [Página 313]
-
-
De dónde viene el ser humano todos lo sabemos, a donde quiere llegar pocos lo conocen
-
La amistad es la manía de todos los retóricos morales; es para ellos néctar y ambrosía
-
No inviertas todo tu tiempo en un sólo esfuerzo, porque cada cosa requiere su tiempo.
-
La belleza artística no consiste en representar una cosa bella, sino en la bella representación de una cosa
-
Con las piedras que con duro intento los críticos te lanzan, bien puedes erigirte un monumento.
-
Tres cosas ayudan a sobrellevar las dificultades: La esperanza, el sueño y la risa
-
Vivimos sólo de nuestros pobres, bellos, y magníficos sentimientos, y cada sentimiento que lastimamos es una estrella que apagamos.
-
Los progresos de la medicina son gigantescos. Ya no estamos seguros de nuestra propia muerte.
-
La máxima felicidad del matrimonio, cosa que los jóvenes ignoraran siempre, es la de envejecer juntos.
-
No puede conseguirse ningún progreso verdadero con el ideal de facilitar las cosas.
-
Muy pocos grandes hombres proceden de un ambiente fácil.
-
Un cuadro en un museo probablemente oye más comentarios necios que ninguna otra cosa en el mundo.
-
Dos y dos son cuatro acostumbraba a decir. Esto es lo que creo, y el hombre debe construir su pensamiento sobre la base de esta verdad.
-
Pero te confieso, querido mío, que entre el pensamiento y la palabra no encuentro gran diferencia. A decir verdad, no presto más atención a una que al otro. Mayor importancia tienen para mí las cosas.
-
Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscaras de huevo de un mundo primordial.
-
Las cosas de las que nos hablaba el profesor de Religión quedaban lejos de mí, en una serena irrealidad sagrada, muy bellas quizá y muy valiosas, no eran ni actuales ni incitantes, y aquellas otras cosas que me preocupaban lo eran precisamente en el más a
-
Las cosas bellas son perecederas y los buenos tiempos jamás son de larga duración.
-
Hay que abandonar toda idea de evolución natural; no existe semejante cosa. Nada prueba que, desde el punto de vista biológico, el hombre esté más avanzado que el microbio.
-
Mal expresan las palabras el sentido misterioso de las cosas; siempre deforman más o menos lo que se dice, y a menudo se desliza en el discurso un dejo de falsedad o de locura.