Antes muerto que desnudar la intimidad de cualquiera de las relaciones que yo tenga.
Frases célebres sobre: cua. [Página 245]
Hay un total de 11011 freses célebres sobre "cua" este sitio web. [Página 245]
-
-
La perfecta hora de comer es, para el rico, cuando tiene ganas; y para el pobre, cuando tiene qué.
-
Las personas no están jamás tan cerca de la estupidez como cuando se creen sabias
-
Cuando una mujer demuestra mucho ardor por un hombre lo hace, con frecuencia, para ocultar otra llama que tiene en el corazón
-
La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores a los demás para que los demás nos los hagan grandes.
-
Las personas que tienen poco que hacer son por lo común muy habladoras: cuanto más se piensa y obra, menos se habla.
-
Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo.
-
La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principios sobre los cuales fue fundado.
-
Mi corazón se comportaba como las hojas del árbol de la seda, que se encogen y rehúyen cuando se las toca; tan inseguro de mí mismo como una tímida doncella.
-
Sos un mamarracho de cuarta querida
-
¡Dinero y crédito! Dos cosas raras. Se tiene necesidad de dinero cuando no se posee, y se cuenta con crédito, especialmente, cuando no se tiene necesidad de él
-
Cuando la ley es impotente, caballeros, ¿cómo se ha de hacer justicia?
-
...cuanto más sabe uno, tanto más vulnerable es...
-
Todos los vicios, cuando están de moda, pasan por virtudes.
-
La amistad pide un poco más de misterio; enarbolarla con cualquier motivo equivale a profanar su nombre
-
La mujer es como la hiedra, que crece en todo su esplendor mientras se enrosca al árbol, pero no vale para nada cuando se la separa de él
-
¡Qué delicia tener un marido por la noche a nuestro lado! Aunque no sea más que por el placer de tener alguien que te salude y te diga ¡Jesús!, cuando estornudas
-
Si poseyeseis cien bellas cualidades, la gente os miraría por el lado menos favorable.
-
Nosotros no participamos de la gloria de nuestros antepasados, sino cuando nos esforzamos en parecérnosles
-
Cuando la muerte ha igualado las fortunas, las pompas fúnebres no deberían diferenciarlas.