Con frecuencia bajo un traje sucio se esconde una gran sabiduría.
Frases célebres sobre: cue. [Página 162]
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De la misma manera que la fuerza del espíritu supera a la del cuerpo, los sufrimientos espirituales son más intensos que los corporales.
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La virtud encuentra su recompensa en sí misma.
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Hablo, pero no puedo afirmar nada; buscaré siempre, dudaré con frecuencia y desconfiaré de mí mismo
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¿Quién habrá inventado la silla? Alguien con amor a sí mismo. Inventó, entonces, una mayor comodidad para su cuerpo. Después los siglos se sucedieron y nadie más prestó realmente atención a una silla, pues usarla es casi automático.
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El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, me parece más culpable que el que lo corrompe con dinero.
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Hay enfermedades del alma más perniciosas que las del cuerpo.
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Oh, cachorro, ¿Dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente. ¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros.
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La justicia es absolutamente nula si no se encuentra en la naturaleza.
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Basta frecuentemente una frase corta para derribar un poder.
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Todo casamiento es un encuentro dramático entre la naturaleza y la cultura, entre la alianza y el parentesco.
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Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma.
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El recuerdo del mal pasado es alegre.
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Recuerdo incluso lo que no quiero. Olvidar no puedo lo que quiero.
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La amistad es un acuerdo perfecto de los sentimientos de cosas humanas y divinas, unidas a la bondad y a una mutua ternura.
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Los amigos de la hora presente son como los melones: hay que probar cincuenta antes de encontrar uno bueno
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Los amigos son como los melones: hay que probar cincuenta para hallar uno bueno.
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Nuestro sistema es la medida del absurdo, ya que tratamos al delincuente a la vez como un chico, de modo de tener derecho a castigarlo, y como un adulto, para poder negarle consuelo.
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La corrupción del alma es más vergonzosa que la del cuerpo.
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Yo, no he visto un soñador más pertinaz, que aquel anciano proscrito, que parecía no darse cuenta de que andaba por sobre las cenizas de los muertos.