Si nadie se acuerda de ti, no existes
Frases célebres sobre: cue. [Página 243]
Hay un total de 5869 freses célebres sobre "cue" este sitio web. [Página 243]
-
-
Es curioso cómo juzgamos a los demás y no nos damos cuenta de lo miserable de nuestro desdén hasta que nos faltan, hasta que nos los quitan. Nos los quitan porque nunca han sido nuestros
-
Los recuerdos son peores que las balas
-
El mar lo devuelve todo después de un tiempo, especialmente los recuerdos
-
Existimos mientras alguien nos recuerda
-
Querido Daniel, cuanto antes usted se de cuenta de esto, mejor: Nada en esta cochina vida vale dos duros si no tienes alguien con quien compartirlo
-
Yo no estoy de acuerdo con que los jugadores no tengan relaciones sexuales antes de los partidos. Mientras que las mujeres sean las que estén arriba todo estará bien
-
El éxito se mide en cuánta gente te sonríe, a cuentas personas amas, cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu
-
Nos damos cuenta que cuanto mayores son esas dificultades, mayor es nuestra obligación de enfrentarlas y multiplicar nuestros esfuerzos y damos los pasos preparatorios de una acción guerrillera
-
¿Podemos hoy imaginar el mundo sin Don Quijote? Cuesta mucho. ¿Sin Hamlet? Cuesta mucho. Sin embargo, hubo una época en que no existían. Hoy ellos forman parte de la realidad porque fueron imaginados; lo que se imagina se convierte entonces en parte de la
-
El éxito se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar o si no hay rencor en tu corazón. Se trata de que en tus triunfos estén tus sueños y de que tus logros no hieran a tus semejantes. Es acerca de tu
-
Yo creo que el éxito no está en lo económico. Una persona no es de éxito, porque le va bien en los negocios le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela
-
Si la democracia es el gobierno de las mayorías, ¿cómo es posible que las mayorías estén desprotegidas y se encuentren en la pobreza o en la miseria?
-
Hago radio porque a mi me gusta contar historias, contar las cosas que pasan y sobre todo que me las cuenten
-
Por la calle pasa un obrero. ¡Qué firme va! No tiene blusa. En el cuento, en el drama, en el discurso político, el dolor del obrero está en su blusa azul, de paño grueso, en las manos gruesas, en los pies enormes, en los desconsuelos enormes.
-
No, mi corazón no es mayor que el mundo. Es mucho menor. En él no caben ni mis dolores. Por eso me gusta contarme. Por eso me desnudo, por eso me grito, por eso frecuento los periódicos, me expongo crudamente en las librerías: necesito de todos.
-
De Itabira traje prendas diversas que ahora te ofrezco: este San Benito del viejo santero Alfredo Duval; esta piedra de hierro, futuro acero del Brasil; este cuero de anta, extendido en el sofá de la sala de visitas; este orgullo, esta cabeza baja...
-
No hay noticias de España. ¡Ah, si yo tuviera barco! ¡Ah, si supiese volar! Pero apenas tengo un canto, ¿y de qué vale? El poeta, inmóvil dentro del verso, cansado de vana encuesta, harto de contemplación, quisiera hacer del poema no una flor: una bomba y
-
¿La creación está inconclusa? Si. Y éste es el requisito por donde, inevitablemente, Dios se me cuela al mundo. Si Dios nos hizo a su imagen y semejanza, ¿Dios contiene el mal humano? Yo contesto, si. Somos reflejo también de la parte mala o inconclusa de
-
Mi cabeza arrancada como la de un feto muerto que debe perderla para que el cuerpo acéfalo nazca a pesar de todo, palpite por unos instantes y muera también, ahogado en sangre, a fin de que la madre se salve y pueda llorar. Después de todo, la guillotina