El verdadero precio de todas las cosas, lo que todas las cosas cuestan realmente al hombre que quiere adquirirlas es el esfuerzo y la molestia que suponen adquirirlas.
Frases célebres sobre: cue. [Página 257]
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Cada individuo se esfuerza siempre para encontrar la inversión más provechosa para el capital que tenga. Al perseguir su propio interés frecuentemente fomenta el de la sociedad mucho más que si en realidad tratase de fomentarlo.
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Los vencedores no son aquéllos que están siempre aferrados a sus bienes; ni los que se pasan la vida rezando con las cuentas secas del deber; son aquéllos que aman porque viven, y vencen de veras porque de veras se dan; los que aceptan el dolor con toda s
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Que yo me voy pa' la Guajira, porque aquí tengo mala suerte. Y si no puedo volver, porque en la Guajira muero, solo quedara el recuerdo, de aquel amigo que se fue
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Creo hoy que estoy actuando de acuerdo con el Creador Todopoderoso. Al repeler a los judíos estoy luchando por el trabajo del Señor
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Soy poeta. Con tres años, ya era capaz de asombrar a cuantos eran testigos de la elocuencia con que manejaba nuestro ilustre idioma. Aprendí a leer y a escribir. Memoricé a los grandes, a los mediocres y a los muy malos. He ganado más guerras de poesía en
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En Líbano son pocas las mujeres que llevan el pelo corto; seguramente solo una de cada cincuenta lo lleva por encima de los hombros. Supongo que tendrá que ver con la percepción de la feminidad. No queremos parecer diferentes. Hoy yo llevo el pelo recogid
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Bienhechor llama a la puerta, pero el que ama la encuentra de par en par
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En apariencia, fácil es hacer desaparecer al vivo. La cuestión es hacer desaparecer al muerto. Un cadáver se entierra, un fantasma, no. ¡Matar! Y ¿Después? ¿Para qué cerrar la puerta al vivo durante el día, si ha de venir el muerto cada noche a sentarse e
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Y el mar fue y le dio un nombre y un apellido el viento y las nubes un cuerpo y un alma el fuego.
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Yo te arrojé de mi cuerpo, yo, con un carbón ardiendo. Vete.
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Cuando tú, al mirarme en la nada, inventaste la primera palabra. Entonces, nuestro encuentro.
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La cascada canta: Cuando llego a mi libertad, encuentro mi canción
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El benefactor llama a la puerta, pero el que ama la encuentra abierta
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La infancia no existe para los niños, en cambio, para los adultos la infancia es ese país pretérito que un día perdimos y que inútilmente queremos recuperar habitándolo con recuerdos difusos o que no existen y que por lo general no son más que sombras de
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Les decimos a todos los que amaban a Muamar el Gadafi y continúan siéndole fieles, y a los millones que se encuentran entre los acosados y reprimidos en el nombre de la democracia, a ellos les decimos que deben confiar en la resistencia libia
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¿Se acuerda de la manzana que Adán comió en el jardín del Edén, como se cuenta en la Biblia? -preguntó-. ¿Sabe lo que había en esa manzana? Lógica. La lógica y además cosas intelectuales. Eso es lo único que tenía adentro.
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La escuela instruye y la familia educa.
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Nos recuerdan -si acaso- no como almas perdidas y violentas sino, tan sólo, como hombres huecos, hombres rellenos de aserrín.
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No es la grandeza ni la intensidad de las emociones, sino la intensidad de proceso artístico lo que cuenta.