Quien renuncia a luchar en un mundo cuya ley es una lucha constante, no merece vivir
Frases célebres sobre: cuya. [Página 12]
Hay un total de 265 freses célebres sobre "cuya" este sitio web. [Página 12]
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Soy aquel cuyas letras eran vistas por los ciegos y cuyas palabras eran oídas por los sordos.
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No hay pensador hablo de los auténticos, limpios de popularidad cuya obra no haya sido negación y duda. Los que suspendidos en el vacío de la duda avanzan sin caer, son los que tienen alas: con ellas pasarán sobre la sima, y subirán hacia la luz de las
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Del hecho parten el sabio, el esteta y el moralista que desprecian la prensa, y con el hecho se contenta la enorme mayoría cuya sola cultura es la prensa, y que no va más allá de la sensación y de la imagen corriente. Un gran diario no ha de encerrar sino
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Bendito aquel cuya fama no hace palidecer el brillo de la verdad.
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Me anuncian la muerte de uno cuya presencia no me entusiasmaba y pienso: yo no pedía tanto.
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Pero a una altura aterradora, por encima de aquellos líderes, por encima de la estratósfera, había un mundo oscuro, incomprensible, confuso, cuya falta de lógica era inquietante, y en aquel mundo superior imperaba el Führer.
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Quitarle al objeto su envoltura, demoler el aura, es signatura de una percepción cuya sensibilidad para lo homogéneo crece tanto en el mundo que, a través de la reproducción, lo localiza hasta en lo irrepetible.
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Con frecuencia una alegría improvisada vale más que una tristeza cuya causa es verdadera. Sepamos, pues, improvisar nuestra alegría.
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Por método entiendo aquellas reglas ciertas y fáciles cuya rigurosa observación impide que se suponga verdadero lo falso, y hace que sin consumirse en esfuerzos inútiles y aumentando gradualmente su ciencia el espíritu llegue al verdadero conocimiento de
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A menudo es preferible una falsa alegría a una tristeza cuya causa es verdadera.
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Si se rastrea el miedo a la muerte hasta el objeto cuya pérdida le dio origen, se verá que ese objeto no es el cuerpo, sino la mente que funciona en él. Lo que el ser humano teme perder es la conciencia, no el cuerpo. Él ama la existencia, que es su propi
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El lenguaje es la ciudad para cuya edificación cada ser humano ha aportado una piedra
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¿Por qué serán tan negados los fabricantes de teteras que insisten en crear teteras cuyas asas queman?
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Amigo es aquel cuya compañía no nos impide pensar en voz alta.
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Barbarie y civilización son dos categorías de origen particular pero cuya aplicación puede ser universal. Sin embargo, ser civilizado no significa que se tengan estudios superiores, sino que se sabe reconocer la plena humanidad de los otros, aunque sean d
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Rilke se apoya de nuevo en Baudelaire, del que toma la cita de su primer ensayo sobre Rodin. Se trata, en concreto, de una cita de Emerson cuya interpretación por parte del poeta francés retoma. Baudelaire escribe. Héroe es quien permanece imperturbableme
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Hombres cuya vida parecía laudable en bajísimas cosas han caído
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Los bueno es aquello en cuya posesión el apetito descansa, y lo bello, en cambio, aquello cuya contemplación agrada
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Vivir cerca de personas cuya condición representa un reproche ético permanente es una fuente de incomodidad incluso para los ricos.