La felicidad: un placer compartido con otra persona
Frases célebres sobre: dad. [Página 708]
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Para mí, la locura es cordura. Lo normal son los psicóticos. Normal significa falta de imaginación, falta de creatividad.
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El verdadero realismo consiste en revelar las cosas sorprendentes que se mantienen cubiertas por el hábito y nos impiden ver.
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La poesía es una ética. Por ética me refiero a un código secreto de comportamiento, una disciplina construida y realizada de acuerdo a las capacidades de un hombre que rechaza las falsificaciones del imperativo categórico.
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Un verdadero poeta no se moleste en ser poético. Tampoco un jardinero del aroma de las rosas.
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Los ojos de los muertos se cierran cuidadosamente, con no menos cautela deberíamos abrir los ojos de los vivos.
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Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentiras a medias, de ningún modo es una media verdad.
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Los monos parecen malos, atormentados, amargados, perpetuamente ofendidos, resentidos por haber dejado escapar la humanidad por un pelín.
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Algún día se calculará que, sólo entrenándose, Emil habría dado tres veces la vuelta a la Tierra.
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La liberalidad consiste menos en dar mucho que en dar oportunamente.
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Existen dos medios de triunfar en el mundo: mediante la propia habilidad o aprovechando la necedad de los otros.
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La infancia es despiadada.
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La liberalidad no consiste en dar mucho, sino dar a tiempo.
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Los que utilizan mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad.
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Una cualidad de la justicia es hacerla pronto y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia.
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No existe para el hombre más que una verdadera desdicha: incurrir en falta y tener motivo de censura contra sí..
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En la sociedad, el hombre sensato es el primero que cede siempre. por eso, los más sabios son dirigidos por los más necios y
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El duelo por la ausencia de un ser querido es felicidad frente a la vida con una persona que odia.
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La liberalidad consiste menos en dar mucho que en los regalos bien planificados.
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El hombre que dice que no ha nacido feliz podría, por lo menos, llegar a serlo por la felicidad de sus amigos o de cuantos le rodean. La envidia le impide este último recurso.