No se debe desear mandar ni obedecer; porque suele convertirse el mando en tiranía y la obediencia en tedio
Frases célebres sobre: dar. [Página 109]
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Se debe uno enfrentar y no dar rienda suelta a su libertad, mientras más propenso se sienta a hacerlo
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La ignorancia reina entre los mortales y multitud de palabras, pero el momento oportuno dará cuenta de ellas.
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Es propio de los necios ver los vicios ajenos y olvidar los propios.
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Nadie debe obedecer a aquel que no merece mandar
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Creo que para un pintor, para un arquitecto, la jubilación no existe. Uno sigue haciendo cosas mientras le salen. No las va a cortar así por una decisión de su voluntad; no va a quedarse con la mente en blanco.
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Un hombre digno debe ayudar a los necesitados, pero no aumentar los bienes de los ricos.
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No es digno de mandar a otros hombres aquel que no es mejor que ellos.
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Queremos olvidar para siempre la pena, evadir el misterio de la humana diferencia, rechazar a destajo el límite de nuestra naturaleza.
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A veces el poema es el objeto o don y con más evidencia pone de manifiesto ese propósito: dar luz a una palabra sin quitarle su magia o ser depositario de una visión o de un sentir, que toma cuerpo en sílabas contadas.
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El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas.
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El propósito de la justicia es dar a cada quien lo debido.
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Recuerdo lo que no quisiera, y no puedo olvidar lo que quisiera.
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Ninguno debe obedecer a los que no tienen derecho a mandar
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No hay deber más necesario que el de dar las gracias.
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Como un campo, aunque sea fértil, no puede dar frutos si no se cultiva, así le sucede a nuestro espíritu sin el estudio
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El médico competente, antes de dar una medicina a su paciente, se familiariza no sólo con la enfermedad que desea curar, sino también con lo hábitos y la constitución del enfermo.
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Sólo mucho después iba a comprender que estar también es dar.
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La adulación, meretriz del vicio, debe quedar fuera de la amistad.
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Es de tontos ver los vicios de los demás y olvidar los propios.