Si no estamos felices y contentos en esta estación,¿a qué otra estación vamos a esperar y a qué otros tiempos vamos a aguardar?
Frases célebres sobre: dar. [Página 76]
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Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias.
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Tiene derecho a criticar, quien tiene un corazón dispuesto a ayudar.
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Quien tiene el derecho de criticar debe tener el corazón para ayudar.
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No podéis otorgar la fuerza al débil debilitando al fuerte; no podéis ayudar al pobre arruinando al rico.
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Saber olvidar, más es dicha que arte.
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Hay muchas cosas amargas, muchas. En realidad, una persona que quiera independizarse tiene que cuidar de algo, ¿Sabes? De niños, o de plantas, algo. Así conoces tus propios límites. Este es el principio de todo.
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Miré una y otra vez al cielo, absorta en esos pensamientos. Estoy aquí, ahora, con mi cuerpo, mirando al cielo. Éste es mi espacio. Absorta en esa vida a la que mi cuerpo sólo daría cobijo una vez, bella como el crepúsculo que resplandecía a lo lejos.
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Juntos, con vuestra ayuda y la gracia de Dios, continuaremos nuestro viaje y recordaremos al mundo por qué vivimos en la mejor nación de la tierra
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Los grandes talentos alarman e intimidan a los incapaces, y no tienen la docilidad que se requiere para agradar a los hombres justos.
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Señal de tener gastada la fama propia es cuidar de la infamia ajena
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Métense a querer dar gusto a todos, que es imposible, y vienen a disgustar a todos, que es más fácil.
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No pases un día sin encomendar alguna cosa a la memoria.
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Le daría las gracias por sus desvelos, por las reprimendas, por el destello de inquietud que veía en su mirada cuando temía que estuviese cometiendo un error. Le daría las gracias por todo lo que para ella fueron entonces ataduras y limitaciones.
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Aunque haya religiones diferentes, debido a distintas culturas, lo importante es que todas coincidan en su objetivo principal: ser buena persona y ayudar a los demás
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Si le ponemos a un chico una pulsera de plomo en su muñeca, estaremos hostigando a ese brazo. Todo le va a costar, desde lavarse los dientes hasta saludar. Si después de un año lo liberamos de ese peso extra, notaremos que ese brazo es mucho más fuerte qu
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Estabas en mi casa, mirabas mi jardín, eras muy bello. Yo te maté. ¡Oh si pudiera ahora darte otra vez la vida, yo que te di la muerte!
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Y tú, mañana, que me llevas. Carreta demasiado lenta, carreta demasiado llena de mi hierba nueva, temblorosa y fresca, que ha de llegar sin darme cuenta seca.
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Haz preguntas en lugar de dar ordenes.
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El interés, lo mismo que todo lo demás en las relaciones humanas, debe ser sincero. Debe dar dividendos no sólo a la persona que muestra el interés, sino también a la que recibe la atención. Es una vía de dos manos: las dos partes se benefician.