No hagas ningún gasto como no sea para hacer bien a los demás o a tí mismo, es decir, no desperdicies nada.
Frases célebres sobre: deci. [Página 134]
Hay un total de 3100 freses célebres sobre "deci" este sitio web. [Página 134]
-
-
Toma consejo del vino, pero decide después con agua.
-
Hacer algo bien vale más que decirlo bien
-
La peor decisión es la indecisión.
-
Las leyes demasiado benignas rara vez son obedecidas; las demasiado severas, rara vez ejecutadas.
-
El tiempo perdido no se recupera nunca y cuando decimos que tenemos tiempo de sobra descubrimos siempre que nos falta tiempo.
-
Algo desagradable se aproxima cuando los hombres están ansiosos por decir la verdad.
-
Los mejores fascistas obedecen en silencio y trabajan con disciplina. Nosotros decimos: primero los deberes, luego los derechos
-
Autorizo a vuestra excelencia a emplear todos los medios de guerra, digo todos, sea aéreos como terrestres. Máxima decisión.
-
La bondad implica también la capacidad de decir no
-
Considero que el escritor debe empezar a escribir cuando, primeramente, tiene algo que decir y, en segundo lugar, cuando sabe cómo decirlo.
-
La acción realizada por un mandato, es decir; la obediencia suprime de algún modo la libertad; pero no es la obediencia, sino el fin de la acción, lo que hace a uno esclavo. Si el fin de la acción no es la utilidad del mismo agente, sino del que manda, en
-
Bendito sea quien calla cuando no tiene nada que decir.
-
... todo cuanto los hombres deciden para su bienestar no se sigue que sea también para el bienestar de toda la naturaleza, sino más bien, por el contrario, puede ser para la destrucción de otras muchas cosas.
-
He estado agradecido toda la vida a mi padre por haberme enseñado a realizar un trabajo físico desde la niñez. El aprendizaje de mi infancia me ha sido útil posteriormente más de una vez.
-
Los más impredecible y sorprendente para nosotros será el curso de los acontecimientos futuros.
-
En mis partidas había muchas maniobras y muy pocas combinaciones, demasiados reagrupamientos y escasísimos ataques o asaltos impetuosos. Me hacía falta modificar decididamente la manera de jugar. Sólo un cambio rápido y audaz de todas mis concepciones sob
-
¡Por eso amamos el ajedrez! Nos gusta el juego por sus ilimitadas posibilidades, por sus intrépidos arrebatos de imaginación, por el ancho campo que ofrece para la investigación y la inventiva. Esto es por lo que decimos que el ajedrez es un arte.
-
La experiencia muestra que los hombres en gran medida son gobernados por lo que están acostumbrados a ver y practicar, que las más simples y evidentes mejoras en las labores más ordinarias se adoptan con indecisión, resistencia y gradualmente.
-
Yo no escribo para complacer a otros, sino la conciencia me exige que debo decir las mentiras que nos venden como verdad.