Se encuentran medios para sanar la locura, pero no se encuentran para enderezar una mente retorcida.
Frases célebres sobre: der. [Página 265]
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Los celos son resultado más del amor propio que del verdadero amor.
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Quiero que utilices todo tu poder, toda tu habilidad. No quiero que su madre lo vea así.
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El verdadero valor consiste en hacer uno sin testigos lo que sería capaz de hacer ante todo el mundo.
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La verdadera elocuencia consiste en no decir más de lo que es preciso.
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La verdadera prueba de que se ha nacido con grandes cualidades estriba en haber nacido sin envidia.
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La moderación de las personas felices se debe a la placidez que la buena fortuna da a su temperamento.
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No sólo los hombres tienden a perder el recuerdo de los beneficios y de las injurias, sino que incluso odian a sus benefactores y dejan de odiar a quien los ofendió. La perseverancia en recompensar el bien y vengarse del mal les parece una servidumbre dem
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Los ancianos gustan de darnos buenos preceptos para consolarse de no poder darnos malos ejemplos.
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¡Cuán corriente es no considerar sensatos sino a los que piensan como nosotros!
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Se ha hecho una virtud de la moderación para limitar la ambición de los grandes hombres y consolar a los mediocres de su poca suerte y escaso mérito.
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Apresurarse demasiado a corresponder un favor constituye una especie de ingratitud.
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Un amigo verdadero es el más grande de todos los bienes y el que menos nos cuidamos de adquirir.
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La confesión de los pequeños defectos es frecuentemente un deseo de dar a entender que no tenemos otros mayores
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Con el amor verdadero pasa lo que con las apariciones de los espíritus: todos hablan de ellas, pero muy pocos las han visto
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Más que un dolor para el mal que hemos causado, nuestro arrepentimiento es un temor del mal que nos pueda suceder
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Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Sólo los superficiales no juzgan por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
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El orgullo, que nos inspira tanta envidia, a menudo nos sirve también para moderarla.
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La mano de un niño junto a la tuya despierta mucha ternura, es el poder que evoca. Es al instante piedra de toque de la sabiduría y la fuerza
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Pasa con el verdadero amor como con los aparecidos; todo el mundo habla de ellos, pero muy pocos los han visto.