El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
Frases célebres sobre: der. [Página 304]
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En los exámenes, los tontos siempre preguntan cosas que los sabios no pueden responder.
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Olvida que deberías haber sido recompensado ayer y no lo fuiste. ¡Qué importa, sé feliz! No eches de menos ninguna cosa ni esperes nada tampoco. Lo que ha de suceder, escrito está en el libro que hojea, al azar, el viento de la eternidad.
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Mientras la guerra sea considerada como mala, conservará su fascinación. Cuando sea tenida por vulgar, cesará su popularidad.
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En asuntos de vital importancia, el estilo, y no la sinceridad, es lo verdaderamente vital.
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Parecer discreto vale tanto como entender una cosa, y es mucho más fácil.
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Todo género de vida, sin descansos alternativos, no es duradero
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Para no perder, el jugador no cesa nunca de perder
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Una mala causa empeora cuando se pretende defenderla
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Descubrir con precisión lo que no ha sucedido y va a suceder es el privilegio inapreciable de todo hombre culto y de talento.
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Día fatal aquél en que el público descubrió que la pluma es más poderosa que el adoquín, y puede ser arma más ofensiva.
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El dandismo es la declaración de la absoluta modernidad en la belleza.
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Mientras la sociedad considera que la contemplación es lo más grave de lo que se puede acusar a un ciudadano, la cultura más refinada piensa que es la ocupación digna de un hombre.
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La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.
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Un corazón, no asienta bien con la ropa moderna.
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Sólo el vino te librará de tus cuidados. Sólo el vino te impedirá vacilar entre las setenta y dos sectas. No te apartes del mago que tiene el poder de trasladarte al país del olvido.
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Sólo alcancé la paz definitiva el día en que abandoné todo con desprecio y pude comprender, al fin, que no se puede afirmar ni negar nada.
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¿Por qué vendes tu vino, mercader?
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Pues si todo lo tienes en el vino, dime, mercader, ¿por qué lo vendes?
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Para el sabio, la tristeza y la alegría son semejantes, lo mismo que el bien y el mal; para el sabio, todo lo que tuvo principio debe tener también fin. Considera, por tanto, si hay razón para que te alegres con la ventura que llega, o te entristezcas con