La razón es sólo la razón y satisface únicamente la capacidad del hombre de razonar, mientras que el deseo es la manifestación de toda la vida humana, incluyendo la razón y todos los cosquilleos.
Frases célebres sobre: des. [Página 90]
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La vida de toda mujer, a pesar de lo que ella diga, no es más que un continuo deseo de encontrar a quien someterse.
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Pero contemplar, después de todo, no es amar.
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Se me figura que hasta ahora me ha mirado como aquella emperatriz de la antigüedad que se desnudaba delante de su esclavo, pues no veía en él a una persona.
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Ve a casa y no pienses en lo que te he dicho a propósito de la crítica. Yo no la temo, pues es ella la que está en una situación crítica. Me bastará con ser sabio y virtuoso para colocarme inmediatamente en el pedestal.
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Y, después de todo, para un hombre que se estime. ¿qué tema de conversación más agradable? Respuesta: él mismo.
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Un hombre siempre y en todas partes, elige actuar como se le antoja y no como le dicen la razón y sus intereses; puesto que es muy probable que sienta deseos de actuar contra sus intereses.
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Pues cuando el deseo se combina con la razón, en lugar de desear, razonamos. En ese supuesto, resultará paradójico conservar la razón y desear algo insensato, es decir, nocivo.
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La conciencia pertenece a un orden mucho más elevado que dos más dos. Es claro que después de dos más dos, no nos quedará ya nada sobre lo que obrar ni nada que descubrir.
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En esa época yo tenia veinticuatro años, pero ya entonces tenía una existencia sombría, desorganizada, solitaria como la de un salvaje.
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No sirve de nada alimentarse de esperanzas y después desengañarse.
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Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad.
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Nadie debería ser nombrado para una posición directiva si su visión se enfoca sobre las debilidades, en vez de sobre las fortalezas de las personas.
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No es posible forjar el mañana si uno no se despoja primero del ayer.
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La desgracia raramente viene sola.
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Sólo el hombre obstaculiza la felicidad, destruyendo lo que en realidad pudiera ser.
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Toda la felicidad que la humanidad puede alcanzar no está en el placer, sino en el descanso del dolor.
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La política no es una especulación; es una Ciencia más pura y la más digna, después de la Filosofía, de ocupar las inteligencias nobles.
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Los enemigos de la Patria, por consiguiente nuestros, están muy acordes en estas ideas: destruir la Nacionalidad aunque para ello sea preciso aniquilar a la nación entera.
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Dios ha de concederme bastante fortaleza para no descender a la tumba sin dejar a mi Patria libre, independiente y triunfante.