Pero repitió Scarlett tercamente, como una niña que cree que exponer su deseo es conseguirlo, pero yo te quiero. Ésa es tu desgracia.
Frases célebres sobre: dese. [Página 74]
Hay un total de 2311 freses célebres sobre "dese" este sitio web. [Página 74]
-
-
A cierta edad, un poco por amor propio, otro poco por picardía, las cosas que más deseamos son las que fingimos no desear.
-
Si supiéramos lo mucho que Jesucristo ama a los niños y jóvenes y el ansia con que desea su alegría y su búsqueda del amor que él les tiene, en lugar de considerar penosa la enseñanza y de quejamos de lo que nos cuesta, estaríamos dispuestos a sacrificar
-
¡Qué sabio y feliz es aquel que procura ser ahora como desea que Dios lo encuentre en su última hora!
-
¿Cuánta innecesaria desesperación estará causada por una serie de desencuentros biológicos, por un mal alineamiento de las hormonas y las feromonas? La consecuencia de ello es que la persona a la que tan apasionadamente amas no te ama a ti, no puede amart
-
Pido también a Dios y deseo con toda mi alma que siempre os sintáis en presencia de Dios, porque esto anima la oración y hace crecer todas las virtudes.
-
Ése es mi amor; el inmortal deseo que antes erraba sin hallar reposo...
-
La gente desea aprender a nadar y al mismo tiempo mantener un pie en tierra.
-
El deseo nos fuerza a amar lo que nos hará sufrir.
-
Nuestros deseos se ponen trabas mutuamente y en la confusión de la vida raras veces una dicha corresponde exactamente a aquel que la había reclamado.
-
A veces, uno provoca cosas que no desea.
-
Acá hay una lucha que es muy importante describirla. El Athletic tiene tradición, historia, comportamientos deseados, habituales, vinculación con el pasado, con una forma de proceder. Pero los tiempos no son los mismos, las realidades de la industria dond
-
Errar es un camino que, bien conducido, presagia el acierto. Yo siempre que sucede algo no deseado digo: vamos a tratar que este error nos ayude a generar un próximo acierto.
-
El éxito a veces produce acentuación del proyecto, y a veces produce exceso de valoración de uno mismo, y deseos de aspirar legítimamente a perspectivas mejores.
-
En aquel momento yo estaba tratando que el club se volviera más atractivo para los jugadores, mejorando el servicio que se le daban, para que no tuvieran deseos de irse. Tan equivocado no estaba respecto de la sensación de abandono y de partida, legítima,
-
El que manda, una vez que toma las decisiones, cuando las decisiones no producen el efecto deseado, no puedo decir: ‘esto no pasó porque vos que dijiste que ibas a hacer tal cosa no las hiciste’. De eso se trata mandar, de hacerse cargo de las cosas que u
-
Los fusiles no se pierden fácilmente, pero los hombres sí, pues caen heridos, mueren, se enferman o desertan.
-
Hay que sanearse y educarse a sí mismo, para quedar libre de dos plagas igualmente abominables: la costumbre de obedecer y el deseo de mandar. Con almas de esclavos o de mandones, no se va sino a la esclavitud o a la tiranía.
-
Las personas con un gran ego necesitan ser el centro de atención, ansían reconocimiento y les preocupa muy poco los demás. Por el contrario, una saludable autoestima nos permite respetar nuestros propios deseos y también los de los demás.
-
Si deseas conocer gente nueva y hacer nuevos amigos, toma la iniciativa.