No tengas miedo del destino, no tengas miedo a la distancia. Mi corazón esta en tu alma, porque yo siempre estoy muy cerca de tu amor
Frases célebres sobre: destino. [Página 22]
Hay un total de 547 freses célebres sobre "destino" este sitio web. [Página 22]
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Impertinente símbolo de mejor apuntar y apunto destino sin saber por dónde que inmenso es el olvido.
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El azar o su pariente de gala, el destino... quizá debiera decir que el libro me había adoptado a mí
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Las casualidades son las cicatrices del destino. No hay casualidades, somos títeres de nuestra inconsciencia
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El destino suele estar a la vuelta de la esquina. Como si fuese un chorizo, una furcia o un vendedor de lotería: sus tres encarnaciones más socorridas. Pero lo que no hace es visitas a domicilio. Hay que ir a por él
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Con fuerza de voluntad se puede hacer cualquier cosa. Con fuerza de voluntad uno puede determinar su propio destino
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Fue gravedad lo que nos hizo bajar y destino lo que nos separó. Tú domaste al león de mi jaula pero sólo eso no fue bastante para cambiar mi corazón.
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Cada hombre debe tener derecho a elegir su destino.
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No olvides tu historia ni tu destino
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Todo hombre tiene derecho a decidir su propio destino
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El reposo no es el destino del hombre, y la seguridad es sólo una ilusión.
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Que cada cual siga su inclinación, pues las inclinaciones suelen ser rayas o vías trazadas por un dedo muy alto, y nadie, por mucho que sepa sabe más que el destino.
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Hacemos nuestra fortuna y la llamamos destino.
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El hombre consecuente cree en el destino; el voluble en el azar.
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El hombre sensato cree en el destino; el voluble en el azar.
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La democracia es el destino de la humanidad; la libertad su brazo indestructible
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Aquí estás, ombú gigante a la orilla del camino, indicando al peregrino no siga más adelante en la llanura sin fin. ... Ese destino te espera, árbol, cuya vista asombra, que al caminante das sombra sin dar al rancho madera, ni al fuego una astilla dar; re
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No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios.
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Para castigarme por mi desacato a la autoridad, el destino me hizo a mí mismo autoridad.
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Creo en el dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos