Los hombres pequeños maldicen lo que no alcanzan a comprender.
Frases célebres sobre: dic. [Página 207]
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Los mejores libros son los que nos dicen lo que ya sabemos.
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La felicidad radica, primero que nada, en la salud.
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Hay que mejorar la condición femenina. Las cocinas son demasiado pequeñas, los fregaderos demasiado bajos y el mango de las cacerolas está mal aislado.
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Cuando un rival te da un gancho y te abre el ojo y no le puedes ni ver, piensas: esta es la última vez. Pero después ganas, gozas de la victoria y es cuando te dices: una vez más.
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Nunca mientas a tu médico, confesor, ni abogado.
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La verdad tiene sólo una cara: la de la contradicción violenta.
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El principio más fuerte de crecimiento humano radica en la elección.
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La primera condición de la humana bondad es alguna cosa que amar; la segunda, alguna cosa que reverenciar.
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A un pobre hombre se le pueden indicar sus vicios; a un señor, ni aunque camine al infierno
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Los médicos no deberían decir a ése le curé yo, sino ése no se me ha muerto.
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¿No es extraño que se pueda acceder a los más altos cargos honoríficos del mundo rey sin hacer exámenes, y que a cualquier médico de provincias se le exija examinarse?
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La extensión, figura y movimiento no pueden concebirse sin las demás cualidades sensibles. O dicho en otros términos: donde se hallen las cualidades secundarias, las sensibles, tienen que encontrarse también las primarias, esto es, en la mente y no en otr
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En un mundo donde solamente hay fealdad y desdicha el hombre más rico no puede comprar nada más que fealdad y desdicha.
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Las atrocidades no lo son menos si ocurren en laboratorios y se llaman investigación biomédica.
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Dichoso es aquel que mantiene una profesión que coincide con su afición.
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La modicidad nunca ha producido cosas grandes
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En un mundo feo y desdichado el hombre más rico no puede comprar nada más que fealdad y desdicha
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La vejez tiene dos ventajas: dejan de dolerte las muelas y se dejan de escuchar las tonterías que se dicen alrededor
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El norteamericano blanco relega al negro a la condición de limpiabotas y deduce de ello que sólo sirve para limpiar botas.