Tendemos demasiado a creer que, cuando se tiene algún talento, el trabajo debería resultarnos fácil. ¡Esfuérzate siempre, hombre, si quieres hacer algo grande!
Frases célebres de Georg Christoph Lichtenberg.
Georg Christoph Lichtenberg es un Escritor y científico alemán.
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Imágenes como: la sinceridad abofetea a la gratitud en plena cara.
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No es que los oráculos hayan dejado de hablar, sino que los hombres han dejado de escucharlos.
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Hay gente que cree que todo cuanto se hace poniendo cara seria es razonable.
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Tres agudezas y una mentira hacen hoy en día a un escritor.
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Todo no puede funcionar a la perfección en el mundo, pues a los hombres aún hay que gobernarlos con engaños.
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Fino, la verdad, no era, pero dominaba el arte de cabalgar a lomos de su prójimo cuando le hacía falta.
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Como todas las sustancias corrosivas, el ingenio y el humor tienen que utilizarse con cautela.
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El amor es ciego, pero el matrimonio le restaura la vista. sin fuentes
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El amor es un negocio en el que las dos partes salen ganando.
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El grado más alto hasta donde puede elevarse un espíritu mediocre, pero provisto de experiencia, es el talento de descubrir las debilidades de los hombres que valen más que él.
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El sentimiento de la salud se adquiere solamente mediante la enfermedad. sin fuentes
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La enfermedad es la mayor imperfección del hombre. sin fuentes
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La moderación presupone el placer; la abstinencia, no. Por eso hay más abstemios que moderados. J-780
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Mi hipocondría, a decir verdad, es un talento especial que consiste en esto: saber extraer de cada incidente de la vida, sea cual sea el nombre que lleve, la mayor cantidad de veneno para mi propio uso.sin fuentes
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Un libro es una especie de espejo, cuando un mono se mira en él, no descubre la imagen de un apostol.
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Si la razón, hija del cielo, pudiera opinar de belleza, la única fealdad sería la enfermedad. F-759
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Todos somos un genio al menos una vez al año. Los verdaderos genios simplemente tienen sus ideas brillantes próximas a ello.
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La ocasión hace al ladrón, pero también a los grandes hombres.sin fuentes
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Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen, pierden el respeto.