La virtud del hombre no debe medirse por sus esfuerzos, sino por su conducta ordinaria.
Frases célebres sobre: din. [Página 60]
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El miedo es la forma de nuestra subordinación a las leyes físicas.
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La compra la hice con el dinero que gané en España, aquella casa era un regalo que España me había hecho a mí y que yo transferí a mis viejos. Desde entonces, pude decir con todo fundamento, que nuestra casa era en verdad la Casa de España.
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Quiero enseñarles el verdadero secreto de ganar dinero, el método infalible de llenar las bolsas vacías, y de conservarlas siempre llenas: Todo el negocio estriba en la rígida observancia de sos reglas sencillísimas. He aquí la primera: sean la probidad y
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Hay tres amigos fieles: una esposa vieja, un perro viejo y dinero constante y sonante.
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Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado.
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Recuerda que el tiempo es dinero.
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Nada hay más dulce que la miel, excepto el dinero.
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No os incomodéis por pequeñeces, ni por ocurrencias ordinarias o evitables
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Hay tres amigos fieles: una esposa vieja, un perro viejo y dinero contante y sonante
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Nada existe más dulce que la miel. Excepto el dinero.
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Gastar dinero en los libros es una inversión que rinde buen interés
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El hombre es a veces más generoso cuando tiene poco dinero que cuando tiene mucho, quizá por temor a descubrir su escasa fortuna.
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Presta dinero a tu enemigo y lo ganarás a él; préstalo a tu amigo y lo perderás.
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Un banquero es un hombre que presta a otro hombre el dinero de un tercero
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El dinero falso lo hacen los hombres; pero en muchas casos, el dinero, falso o no, hace hombres falsos.
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Las partidas simultáneas de ajedrez son algo muy interesante. Contribuyen a que los ajedrecistas ordinarios sepan comprender la trama de juego de un maestro, les permite competir con él, adivinar sus planes y aprender la técnica del juego.
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La experiencia muestra que los hombres en gran medida son gobernados por lo que están acostumbrados a ver y practicar, que las más simples y evidentes mejoras en las labores más ordinarias se adoptan con indecisión, resistencia y gradualmente.
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Sólo quería informarle -dijo- que la confianza con que me honran los compañeros no me permite jugar con nada que no sea dinero en efectivo. Por mi parte, claro está, estoy seguro de que con su palabra basta, pero, para el buen orden del juego y de las cue
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Si el dinero no se dilapidaría en los parásitos defensores de la democracia burguesa Presidente, Ministro, congresistas, policías…, tendríamos más escuelas, hospitales equipados, mejor calidad de vida y no se robaría a la clase oprimida.