Subiendo a las alturas los adelantas; pero cuanto más subas, más pequeño te verán los envidiosos. El que vuela más alto es el más odiado
Frases célebres sobre: dios. [Página 116]
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Clarín: no se por qué estas tan nervioso, pero hacé democracia, usá los medios para informar y no para desinformar a la gente.
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¡Dios está muerto! ¡Dios queda muerto! ¡Y nosotros lo hemos matado!
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No puedo creer en un dios que quiera ser alabado todo el tiempo.
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El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.
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El demonio de la cobardía que quisiera cruzarse de brazos y llevar una vida más fácil te susurra: Dios existe.
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Es preciso no dejarse llevar a engaño: ¡no juzguéis!, dicen, pero ellos mandan al infierno a todo lo que los estorba. Al hacer que Dios juzgue, son ellos mismos los que juzgan: al glorificar a Dios, se glorifican a sí mismos...
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Bien lo sabes: ese demonio cobarde que llevas dentro a quien complace juntar las manos y cruzar los brazos, y sentirse más cómodo — ese demonio cobarde te dice: ¡Existe un Dios!
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Para vivir solo hay que ser un animal o un dios —dice Aristóteles—. Falta el tercer caso: hay que ser ambas cosas — un filósofo.
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Dios ha muerto. Parece que lo mataron los hombres.
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Repudio a los misericordiosos que se complacen en su compasión; les falta vergüenza.
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En un tiempo el espíritu fue Dios, luego se hizo hombre, y ahora hasta se ha hecho plebe.
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¡Ay, hermanos, ese dios que yo creé era obra humana y demencia humana, como todos los dioses!
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¿Me habrá quitado algo un dios mientras yo estaba dormido?
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La inteligencia es la función que adapta los medios a los fines.
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Yo solo creería en un Dios que supiera bailar.
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Mientras no se perturbe a los dioses en sus templos, no seremos molestados en nuestros hogares.
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El hombre ha creado a la mujer; ¿con qué? Con una costilla de su dios... de su ideal.
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La antinatural castración de un Dios para hacer de él un Dios meramente del bien estaría aquí fuera de todo lo deseable. Al Dios malvado se lo necesita tanto como al bueno; la propia existencia no la debe uno, en efecto, precisamente a la tolerancia, a la
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Contra el aburrimiento luchan en vano incluso los dioses.