A la edad de seis, quería ser cocinero. A los siete quería ser Napoleón. Desde entonces mi ambición ha crecido sin cesar.
Frases célebres sobre: edad. [Página 130]
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Mis antecesores, en seis años, no nombraron nunca a un obrero en nada, y ahora quieren hacer creer a los trabajadores que las empresas deben ser de su propiedad. Les dicen que ellos deben ser dueños del cobre, del carbón, del salitre. ¡Cómo andaría el paí
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Es una necedad y una vergüenza responder antes de escuchar.
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La verdad se robustece con la investigación y la dilación; la falsedad, con el apresuramiento y la incertidumbre.
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Actualmente, la sociedad está más relacionada con la economía y las finanzas.
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Incluso arrastrándose en la arena la enredadera florece.
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El desprecio destruye la piedad.
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¿Quiere que le diga una cosa? Todo ese amor de que tanto se oye hablar en estos días es sucio. Eso es lo que es: sucio. Uno mira a la gente que lo vocea y tiene la sensación de suciedad moral y espiritual, no natural, indecente.
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Cuanto más defensiva es una sociedad, tanto más conformista.
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Dice la suciedad: la limpieza mancha.
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La vejez es una enfermedad extraña: se la cuida para hacerla durar.
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La belleza del universo no es sólo la unidad en la variedad, sino también la diversidad en la unidad.
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Las obras literarias nos invitan a la libertad de interpretación, ya que nos ofrecen diversos caminos y nos ponen de cara a la ambigüedad de la vida.
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El orden involuntario alimenta la insatisfacción, madre del desorden, padre de la guillotina. Las sociedades autoritarias son como el patinaje sobre hielo: Intrincadas, de una precisión mecánica y, sobre todo, precarias. Dentro de la frágil corteza de la
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Imbecilidad. La propiedad de algunos cerebros de no dejarse contaminar por ninguna idea.
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Generalmente la experiencia se atribuye a las personas de cierta edad y, lo que es peor, se la atribuyen ellas mismas.
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Quien pronuncie el veredicto no será un juez divino, puro y misericordioso, ni un sabio tribunal supremo que mire por el bien del Estado y la sociedad, ni un hombre santo y justo, sino un ser miserable destruido por el poder del Estado totalitario. Quien
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Me parece que una sociedad auténticamente nueva no puede nacer en ausencia de un incremento cualitativo y compartido de la libertad y de la democracia.
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La sensación de duración de la batalla está en conjunto tan profundamente deformada que se manifiesta con una total indeterminación, desconectada tanto de la duración como de la brevedad.
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Para captar el significado de las novedades hay que comprender la novedad en la vida diaria. Pues, ¿Por qué cada uno va transmitiendo al otro lo más nuevo? Para triunfar sobre los muertos.