Yo siempre al ataque, siempre busqué hacer goles y dar espectáculo. Era mi obsesión, estar delante y crear peligro
Frases célebres sobre: ela. [Página 71]
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Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
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El deber del hombre ante la vida es seguir adelante.
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Hay en el corazón humano ciertas semillas de probidad que el bien público las desarrolla, el amor a la patria las fertiliza, y las hace fructificar la ocasión de coyuntura de mirar por su adelantamiento y felicidad.
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Antes que nada, el maestro debe ser educador de la conciencia infantil y juvenil; más que nada, la escuela es un fundamento de moral
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Quiero gloria y por ella abandono hoy mi patria, mañana mi felicidad, un día la vida. Quiero que digan: En esa isla nació un hombre que amó la verdad, que anhelaba la justicia, que buscaba la ventura de los hombres.
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En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.
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La escuela ha de edificar en el espíritu del escolar, sobre cimientos de verdad y sobre bases de bien, la columna de toda sociedad, el individuo.
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Hasta una pluma que vuela puede dibujar tu figura, o el rayo que juega al escondite entre los muebles, o el guiño del espejo de un niño, desde los tejados.
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El fundamento de los deberes que la moral impone está en el conocimiento de las relaciones que ligan al hombre con la naturaleza general o con algunos de los aspectos particulares de la naturaleza. Y como la sociedad es un aspecto particular de la natural
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El tiempo revela todas las cosas: es un charlatán y habla hasta cuando no se le pregunta.
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Una onza de acción es el valor de una tonelada de teoría
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El águila vuela sola; el cuervo en bandadas. El necio tiene necesidad de compañía y el sabio, de soledad
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El trabajo comienza con la elaboración de instrumentos
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Explicar la historia es tanto como descubrir las pasiones de los hombres, su genio, sus fuerzas operantes; y a esa seguridad de la providencia suele llamársela su plan.
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¡Oh celos! La más grande de las bagatelas.
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Si te atrae una lucecita, síguela. ¿Has caído en un abismo? ¡Ya saldrás de él! Pero si no la sigues, toda tu vida te martirizarás pensando que acaso era tu estrella.
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En la mujer, verdaderamente mujer, no hay nada que no esté en relación con su marido, con su hijo o con su amante.
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Mientras que las nubes en el cielo ya se van tiñendo de carmín, duerme niña, duerme sin recelo, que velando estoy cerca de ti.
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El dinero no crea ideas, sino melancolía.