Los que se enamoran muy deprisa suelen aborrecerse muy despacio
Frases célebres sobre: ele. [Página 117]
Hay un total de 3835 freses célebres sobre "ele" este sitio web. [Página 117]
-
-
Suelen ser atajos los que parecen rodeos
-
Lo que me ha ayudado en esta vida a mantener esa independencia es muchísimo amor y curiosidad intelectual. No admito estancamientos porque a mí lo que me gusta es conocer y eso nunca tiene fin.
-
La moderación es la elegancia. La elegancia es moderación, y esta palabra viene de elegir.
-
Para el amor, la belleza y el deleite, no hay muerte ni cambio
-
Me encanta ser un escritor. Lo que no puede soportar es el papeleo.
-
¿Quién pensara jamás llegase un día en que, perdido el celestial encanto y caída la venda de los ojos, cuanto diera placer causara enojo?
-
Que hoy su triste cárcel quiebran libres los diablos en fin, y con música y estruendo los condenados celebran, juntos cantando y bebiendo, un diabólico festín.
-
En el momento de elegir lo que se va a crear, cada cual se basa en sus propios sentimientos, pues ningún análisis puede, en este campo, ser exacto o determinante.
-
Ni Picasso, ni Bacon, ni Van Gogh ni ningún grande fue jurado. Y lamentablemente yo conozco muchos mediocres pintores a los que les encanta ser jurados permanentemente. Yo tengo que elegir: quiero hacer esto o aspiro a hacer obras de arte.
-
Cada uno de nosotros es, sucesivamente, no uno, sino muchos. Y estas personalidades sucesivas, que emergen las unas de las otras, suelen ofrecer entre sí los más raros y asombrosos contrastes.
-
Navega, velero mío, sin temor, que ni enemigo navío ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.
-
Es muy veleidosa la probidad de los hombres, sólo el freno de la constitución puede afirmarla.
-
Cuando no tenga soldados pelearé con perros cimarrones.
-
Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera.
-
Para conseguir el feliz éxito, y la deseada felicidad a que aspiramos, os recomiendo á nombre de la Excelentísima Junta vuestra protectora, y en el de nuestro amado jefe, una unión fraternal, y ciego obedecimiento á las superiores órdenes de los jefes, qu
-
Y naides se muestre altivo aunque en el estribo esté que suele quedarse a pie el gaucho más alvertido.
-
La revolución es una obra política. Es una realización concreta. Lejos de las muchedumbres que la hacen, nadie puede servirla eficaz y válidamente. La labor revolucionaria no puede ser aislada, individual, dispersa. Los intelectuales de verdadera filiació
-
La constancia de la veleta es cambiar
-
¡Oh, dulce concupiscencia de la carne! Refugio de los pecadores, consuelo de los afligidos, alivio de los enfermos mentales, diversión de los pobres, esparcimiento de los intelectuales, lujo de los ancianos. ¡Gracias, Señor, por habernos concedido el uso