Cuando miro las viviendas desalquiladas de Asunción –ya que muchas familias no aguantan más y huyen al campo- pienso en la tierra. ¡Bendita crisis descentralizadora! ¡Caballeros elegantes y tronados, id a rascar la tierra fecunda! ¡Señoras empolvadas, no
Frases célebres sobre: elegantes.
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Me gustan las niñas de bajo mantenimiento, pero, al mismo tiempo elegantes... Ella tiene que cuidarse a sí misma. Pero también tiene que ser una chica que no tenga miedo de empezar a sudar y a jugar al baloncesto, así que es genial si es poco femenina.
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Carmen siempre ha admirado a los hombres elegantes y convincentes en sus argumentaciones y a lo largo de más de cincuenta años de convivencia sólo he visto otro caso de impacto como el causado por Serrano Suñer y fue el conseguido por López Bravo, ministr
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Así que eso era todo, pensó. Jodida política otra vez. Siempre era la jodida política, o la jodida diplomacia. Jodidas mentiras en ropas elegantes. Una vez salías de las calles, los criminales simplemente se escurrían entre tus dedos.
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Son tan fuertes tus miradas, elegantes y estudiadas Pisando Fuerte.
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Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes.
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Todas las cosas no son más que costumbre, señora, no hay nada a lo que uno no se habitúe, ¿no les gustaba a las damas romanas ver caer a los gladiadores a sus pies? ¿No llevaban ellas la ferocidad hasta querer que muriesen sólo en actitudes elegantes?
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Los viñedos se extendían a lo largo de las laderas de la montaña, donde las elegantes villas de los nobles toscanos adornaban con frecuencia el paisaje, rodeadas con las plantaciones de olivos, naranjos y limoneros.
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También hay tonterías elegantes como hay tontos bien vestidos.
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El café establecimiento en el que se sirve la nueva bebida se convierte en el lugar de cita de los elegantes, de los ociosos y también el refugio de los pobres.
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Los elegantes viven para vestir.
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Durante la cacería humana de mayo cercaron las calles con la profesionalidad de los SS de pura raza. Andaban a zancadas con sus elegantes uniformes, dando grandes y destempladas voces a imitación de los alemanes, y golpeando a la gente con las porras de c